Edición 364

Saldo del Quito Fest: nunca más contra la música

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Saldo del Quito Fest: nunca más contra la música La irresponsabilidad y desconsideración de todas las partes que intervinieron en lo acontecido en el intento de golpe de Estado en el Ecuador hicieron que paguemos pecadores por justos y viceversa.

Sin querer inmiscuirnos en temas de política que resultan ser bastante cansones y disgregantes, estos ya afectaron a nuestro pan de cada día, la música, es la razón por la que la mencionamos. Son precisamente por estos hechos dolorosos y vergonzosos que se suspendió de forma indefinida la VIII edición del Quitofest, el festival más grande que tiene la ciudad de Quito, el Ecuador y unos de los más significativos en Latinoamérica.

Sin embargo se anuncia en la página web del Festival: http://www.quitofest.com/index.html lo siguiente: “El festival de música independiente más grande del país y uno de los más escuchados en Latinoamérica “Quitofest 2010” tiene ya nueva fecha de realización en la capital. Tras haber superado los problemas internos que vivió el país y gracias a los múltiples esfuerzos realizados por la Fundación Música Joven para levantar el Festival en apoyo con el Municipio del distrito el “Quitofest 2010” se realizará los días sábado 13 y domingo 14 de noviembre en el Parque Itchimbia”.

¿Querer encontrar culpables? Muy típico de estas situaciones de decisión y de acción, no tiene sentido. La lista no terminaría, pero llamamos sobre todo a la conciencia si existiese, para que analicemos lo que en este país de “Manuelito” ocurre, sin querer ofender a la gran obra del gran escritor ecuatoriano Alfonso Barrera Valverde.

El Ecuador estaba sometido desde el jueves 30 de septiembre de 2010 hasta el viernes 8 de octubre en un Estado de excepción, que entre otras cosas prohíbe la reunión de varios conglomerados de gente, esto se justifica por razones de seguridad y estabilidad.

Saldo del Quito Fest: nunca más contra la música Es gracioso, que el “Estado de excepción”, tiene excepciones, en este caso el rey de los deportes, el fútbol, contra el cual no tenemos nada, de hecho lo disfrutamos como cualquier otro hincha o aficionado, dura competencia: ¿El Rey de los deportes o el Quitofest? Actividades no muy distantes de hecho en el país hay campeonatos organizados, por ejemplo, específicamente en la ciudad de Cuenca, entre bandas de metal, así que la crítica no va en ese sentido.

Lo inimaginable y absurdo es más evidente, se permite que se reúnan más cantidades de personas en ciertos estadios en los que hubo encuentros deportivos, que las que se esperaba en el Festival (80.000). Analicemos el tema de violencia, desde que tengo la suerte de asistir a festivales de música, conciertos públicos y underground (subterráneos) y al compararlas con mis asistencias a partidos de fútbol y los vistos por medios de comunicación. Sin duda en base a mi experiencia, son más violentos los encuentros deportivos y su entorno que los conciertos de rock n’ roll. Estoy basando mis estadísticas, no con preferencias sentimentales sino más bien pragmáticas.

Si otros de los objetivos para que el país esté bajo esta medida es retomar la calma y amparar nuestro Estado Democrático y Constitucional de Derechos, rasgándonos las vestiduras inclusive, pues que más claro y apropiado hacerlo con una fiesta que la recupere, obviamente con todo el respeto profundo a las personas que cayeron en la fatal jornada, ya que el Quitofest no es solo un concierto de música, de jóvenes, de “roqueritos”, “punteritos” y demás, sino es un espacio de integración y democratización puro y natural, en donde no hay gente que asiste obligada ni mucho menos por un puesto o paga, peor pensar por determinada corriente política.

Saldo del Quito Fest: nunca más contra la música Los asistentes somos seres humanos que disfrutamos de expresiones culturales enfocadas en la música, que apreciamos la convivencia entre más personas que de una u otra forma hablamos el mismo idioma. El Quitofest se da una sola vez en el año y por esa misma razón lógica se lo espera durante doce meses. El Festival es el esfuerzo e inversión de mucho tiempo y dinero, por todo lo que la producción demanda, no es cuestión de unas llamadas a amigos para que asistan a una fiesta, ni el trabajo improvisado de unos meses.

Al ser parte de este país lo siento como una parte de nuestro patrimonio intangible y resulta doloroso que no haya ocurrido, pero estas razones evidentes y comprobables, no fueron suficientes.

Muy difícil resulta que la organización decida realizar una nueva edición este  año con todos los detalles y las agrupaciones musicales que iban a ser parte del cartel como por ejemplo, Lamb of God y The Skatalites, circunstancias que son totalmente entendibles. Por lo cual nos solidarizamos y extendemos nuestro sentimiento de fuerza y resistencia a la Fundación Música Joven que lleva a cabo este festival que engrandece nuestro país y hermana naciones vecinas con real diplomacia.

No nos tocará más que esperar con mucha paciencia hasta que la programación del Quitofest en noviembre esté lista, pero es justo denunciarlo y exigirlo con rigor a través de estas líneas, para que el Gobierno se reivindique e invierta más fondos e infraestructura para mantener y mejorar cada vez estas iniciativas democráticas.