Edición 369

Entre puntos y personas

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Entre puntos y personasHay puntos y puntos. Y personas y personas.Se me ocurre que las personas son como los puntos gramaticales. O a la inversa.Hay puntos que jamás llegarán a nada, como los puntos suspensivos.

Y otros que logran hacer realidad sus sueños, como los puntos finales (que no tiene absolutamente nada que ver con la ley de punto final, ese solo fue una ofensa a la raza humana).

Están aquellos que siempre son tomados de punto y otros que solo son un punto en el horizonte.

Hay quienes usan a otros para poder avanzar y se instalan sobre su lomo, como los puntos sobre las íes y sobre las jotas (sin contar a los que se acuestan sobre uno como los guiones sobre la Ñ y no te dejan crecer). Pero no dejan de ser solo eso: ínfimos puntitos qué, como rémoras, solo existen porque se aferran al cuerpo de otros.

Entre puntos y personasTambién, están los dos puntos, uno arriba del otro, divorciados, que no van ni hacia atrás ni hacia adelante. Remembranza de seres humanos que nunca llegan a ninguna parte y apenas si son utilitarios en algún momento. Un desperdicio total.

O aquellos ambivalentes, que no son ni una cosa ni la otra, parece que sí pero no, no son ni chicha ni limonada, tienen una alta dosis de falsedad y jamás se juegan por nadie, como el punto y la coma.

Y está el: “Punto y coma el que no se escondió se embroma”, que así en el juego como en la vida, muchos se escondieron y todos nos embromamos.

Entre puntos y personasEstán aquellos que solo son un punto en la multitud o un puntito negro sobre la piel. Y el punto aparte.Ahhhh, el punto aparte. Él se aparta de todo y de todos.  Es una mezcla de punto final y suspensivo, de punto y coma y punto seguido. Son los elementos liberales de la ortografía. Siempre tratan de quedar bien con todos. Es como en la política: son oficialistas.

El punto aparte parece que nunca llega a destino y muchas veces produce incertidumbre. En otras, finaliza en un punto final y doble espacio, o blanco entrelíneas. Es decir: NADA.

La Geometría Euclidiana, nos dice:“por un punto pasan infinitas rectas y planos”, es como esas personas que son encrucijadas y en donde nadie advierte su presencia.Una recta contiene infinitos puntos”, me imagino la Ruta 2 en el cambio de quincena del mes de Enero.El espacio contiene infinitos puntos, rectas y planos”, cualquier similitud con la vida real, es… verdad.

Entre puntos y personasO cuando el propio Euclides, en su tratado “Los Elementos”, da una definición de Punto Excluyente: “lo que no tiene ninguna parte”. Como algunas personas ¿Vio?

A mí el que más me gusta, es el punto seguido, porque siempre va al frente y abre grandes expectativas de futuro. Su capacidad de creación parece inagotable y arrastra detrás de sí, a aquellas palabras (o personas) que apoyan sus proyectos y se alinean para cristalizar las quimeras.

La capacidad de desarrollo y el empuje del punto seguido, no tienen límites y siempre va en busca de mayores desafíos. Es siempre bien visto por las otras palabras (o personas) y no se detiene ante las burlas o los elementos negativos.

Entre puntos y personasEl punto seguido abre expectativas, marca el rumbo y solo se detiene cuando no tiene más nada que decir (o hacer), cuando agotó su ciencia o no hay más caminos para abrir.

Puntos y personas. Así en el lenguaje como en la vida.Puntos a tratar. Puntos de sutura. Puntos infectados.Punto arroz, garbanzo, crochet, enano, inglés, mariposa, rombos calados, burbujas,canasta, canelón, espina, de cuadros, perdiz, ganchitos, escalera de brujas, cruz, margarita, Richelieu, etc.Punto derecho, revés, retorcido.Punto cardinal. A punto. En punto. Punto de partida.

Entre puntos y personasPunto de nieve. Punto caramelo. Punto por punto. Punto musical. Algunas personas, en el Punto neurálgico, en el Punto crítico, ante el Punto de vista diferente de otra, aprovechan su Punto débil y lo toman De punto. El damnificado pone Punto de fuga y queda en Punto muerto.

Puntos y personas. La gramática al servicio de quien escribe de verdad o las personas que hacen de la gramática un modo de vida. Signos de puntuación que definen a las personas o personas que te signan como si fueras un punto.En ambos casos, la metáfora es la misma. Se debe dar el valor apropiado a cada signo de puntuación (o persona).

Nosotros, los verdaderos seres humanos, usamos a los puntos para definir una frase y no usamos a las personas como si fuesen un punto.

Por otra parte, hay personas que no saben valorar ni a los puntos, ni a los seres humanos.