Edición 368

Amando y juzgando

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Amando y juzgandoHay tantos eufemismos a los que se pueden hacer referencia en la actualidad. Cuando hace más de mil años Platón hablaba acerca de las almas y las virtudes místicas, nadie parecía entenderlo. Ahora todos hablan el moderno lenguaje del Feng shui y sin duda nadie se pone a analizar el romanticismo o las diversidades modernas, que entre una y otra, son negaciones de una sociedad impulsiva y asesina, aferrada a dañar el verdadero sistema kármico de las cosas.

¿Y quién no ha sido juzgado por esta porquería racional que deja atrás el palpitar de ese órgano sin sentido que todos llevamos dentro del pecho? Hay setecientos cincuenta y cuatro mil trescientos ochenta y dos Dioses distintos y a cada uno se le reza una vaina diferente. Existen un par de docenas de biblias escritas todas por el mismo pendejo, rindiendo tributo a un solo Dios. ¿Cuántas Vírgenes Santísimas no existen en la Iglesia Católica? ¿Qué nadie puede ver que es una sola? Sin ofender las religiones claro está.

Amando y juzgandoTenemos problemas con raíces africanas, caucásicas, un poco achinadas e incluso hasta indias. Cuestión totalmente irrelevante ya que si es bien analizado el pasado, venimos de negros indios con aspecto chino y todos salimos blancos. Sólo tenemos que conocer a las 6 personas indicadas para decirle "hola" a esa majestuosidad que camina al otro lado de la acera, por lo que esta más que claro -pero aclaro- TODOS NOS CONOCEMOS. ¿Juzgamos a quién? ¿A ellos o a nosotros mismos? Que no soportamos el reflejo cada mañana al espejo.

Sin duda alguna no podemos dejar de mencionar a aquellos que tienen una discapacidad que son definitivamente monstruos y que decir de los GAYS, LESBIANAS, BISEXUALES Y TRANSFORMISTAS que son todos unos enfermos aberrados sexuales, porque irónicamente en esta cruda y muy alegre sociedad, es más aceptado un pedófilo, un violador o un asesino en serie que un homosexual o una persona con discapacidad.

Amando y juzgandoSomos tan bien educados en éste ahora, que no sabemos lo que es el amor, estamos claros en que es una enfermedad sin cura y nociva para todo aquel que la padezca, es decir, todo ser viviente que este en el planeta Tierra -Los del más allá también están aquí porque hay quien los ve ¡NO LOS EXCLUYAN!- Cuando tomas un libro y rozas la candidez de sus páginas ¿No es la mejor máquina del tiempo que puede haber? Todos hablan del sentimiento, que bello cuando aún daban serenatas y escribían para esa doncella, o el flamante caballero que arriesgaba todo por amor; cuando las huidas eran por locuras amorosas y no veías a una pareja corriendo por la calle porque atrás tienen una 9mm que grita ¡Volteas y te quiebro!

El amor ENSEÑA, el amor DA, el amor NO REPROCHA, entonces ¿Por qué juzgamos a los terceros? ¿Por qué los discriminamos o simplemente los aislamos? ¿Quién nos enseña a amar desde que nacemos?

Amando y juzgandoLA SOCIEDAD ¿Y si tenemos un hijo NEGRO, CHINO, GAY, DISCAPACITADO? ¿O tu hijo encontró la felicidad con alguien de otra tendencia religiosa? ¿Quién te enseña a alejarte, a darle la espalda y a que descubras que nunca amaste en realidad sino fingías amar? LA SOCIEDAD. Sin ánimos de ofender a nadie solo soy diferente para algunos, para otros lo normal. Solo soy alguien discriminada por esta sociedad, pero con un amor tan profundo por la vida, por la igualdad y la verdad, que me atrevo a JUZGAR a esta corrupta triste vacía y podrida SOCIEDAD.

Me despido enamorada de tantas maneras que no se pueden ni contar, entre otros,  de mi familia, de mi pareja, de mi misma, de la vida, de mi suegra, de mis amigos, de mis hermanos, pero sin duda lo hago DISCRIMINANDO a la sociedad. ¿Qué? ¡A mí también me enseñaron!

*Estudiante de Comunicación Social y Periodismo en la Universidad Sergio Arboleda, de Bogotá.