Edición 353

El mar, amigo y contrincante

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El mar, amigo y contrincanteEs normal encontrar por las calles de las ciudades, jóvenes que con una tabla o skateboard desafían el peligro y se enfrentan a sus temores para sentir la sensación de adrenalina que los libere por un momento de las tensiones y los ajetreos de la vida.

En ciudades costeras como Cartagena, Barranquilla, o en el Chocó, es común encontrar personas que buscan esta misma sensación al enfrentarse a uno de los titanes más temidos y a su vez más respetados del mundo: el mar.

El mar, amigo y contrincanteEl surf es una práctica deportiva considerada extrema debido a su altísimo riesgo. El contrincante en este caso es el agua, olas de alturas inimaginables que amenazan la integridad física de quienes las enfrentan, pero que a su vez, se convierten en un aliado en el momento en que la habilidad del desafiante le permite dominarla.

En Colombia el surf es una actividad de segundo plano, en un país donde solo un deporte tiene la hegemonía de los medios (fútbol). El cara a cara con el océano ha logrado sobrevivir desde finales de los años 60, encontrando obstáculos en el camino pero haciendo prevalecer la pasión y el amor por el mar.

El mar, amigo y contrincanteDurante muchos años se dijo que Colombia no era un país propicio para la práctica del surf. Esto no es del todo cierto; desde sus inicios, en que las personas veían a los turistas remontar las olas, Colombia ha demostrado tener las condiciones necesarias para darle cabida dentro de su cultura deportiva al surf, y cómo no con dos océanos por costas. Las olas que se pueden encontrar en las playas de Chocó han sido anfitrionas de varias competencias internacionales y poco a poco, las escuelas de formación para el surf han ido creciendo y ofreciendo el surfear como una forma más de deporte.

El mar, amigo y contrincanteDurante la pasada Semana Santa se llevó a cabo la Cuarta Válida del Circuito Nacional, se disputó en las playas de Casa Grande, en Magdalena. Juan Carlos de Luque, número uno en el ranking nacional de surfistas, fue el vencedor de esta valida y conservó la punta de la competencia por encima de Sergio Navarro y Simón Salazar.

Es normal no conocer estos nombres, no son los cotidianos de los medios de comunicación, pero ya generan euforia y respeto entre los practicantes del deporte y que emocionan a la comunidad exclusiva y aficionada que tiene este deporte en Colombia.

El mar, amigo y contrincanteEl debate sigue abierto, ¿se le da poca importancia a prácticas deportivas como esta? Tal vez la situación nunca cambie, tal vez el surf encuentre su lugar en la vida nacional; no lo sé y no me atrevo a hacer conjeturas, pero de una cosa estoy seguro: es un deporte maravilloso que despierta todo tipo de emociones en quienes lo practican y que por más de que este relegado a un plano inferior mueve los corazones de muchas personas alrededor del mundo, ya sea por hobby o como una profesión. ¡Hasta luego y buenas olas!

*Estudiante de Comunicación Social en la Universidad Sergio Arboleda, de Bogotá.