Edición 354

Una rosca por cabeza

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Una rosca por cabezaFausto. ¿Alguna vez ha escuchado ese nombre? pues bien, el fausto es un símbolo. Un personaje recurrente en la literatura, el cine, el teatro y la música. Pero es esencialmente un arquetipo literario.

Está bien comencemos por partes. Sé que se pregunta ¿y que es un arquetipo? El concepto arquetipo es bien complejo, tiene varias acepciones, acepciones que claro, varían de acuerdo al contexto. Por ahora nos encargaremos simple y llanamente de definirlo de acuerdo con la literatura.

En la literatura el arquetipo se puede entender como un personaje o situación que se convierte en modelo de comportamiento. Es decir, dicha personaje se muda en un patrón o pauta sobre la cual se originarán nuevas historias o ideas. Un ejemplo sencillo pero que nos ayudará a entender aquello del arquetipo es Don Juan Tenorio, personaje de la literatura española: un seductor irremediable, un romántico empedernido, amante osado y libertino.

Una rosca por cabezaEste personaje ha sido inspiración de muchas obras literarias y del arte en general, de ahí a que relacionemos su nombre con un tipo "mujeriego". "El perro" que llaman muchas o simplemente "Don Juan", pues de ese modo se ha quedado en el imaginario de la gente.

Ahora que entendemos mejor el concepto de arquetipo (o es lo que espero) les plantearé la cuestión del fausto. El fausto, como lo venía diciendo, es un arquetipo literario, un personaje que nació hacia el siglo XVI.

Fausto, a través de las obras en que se ha retratado, se muestra como un hombre ambicioso, de gran agudeza intelectual, que dista de las convicciones morales y religiosas de la época y que por eso mismo decide ceder a la tentación y vender su alma al diablo para obtener éxito y placer. Seguramente ahora sí les suena lo del fausto. ¿Quien no ha visto, leído o escuchado la historia de un hombre que tras las ansias de poder o placer decide vender su alma al diablo y termina condenado en los confines del infierno? Todos, creo yo.

De hecho, es muy fácil demarcar (claro está, yo lo haré muy superficialmente) la obra que se basa en la historia del fausto o que siquiera está influenciada por ella. Y no solo en cuanto a literatura, también el cine, la música, el arte en general han sido influenciados por el famoso motivo.

Una rosca por cabezaPara las letras quizá la obra mas representativa y celebre es El Fausto (1808) del aclamado romántico Johan Wolfgang Göethe. Aunque existe un buen número de obras literarias que utilizan al fausto como tema principal. A continuación mencionaré algunas que son casi de referencia: La trágica historia del doctor Fausto (1616) de Christopher Marlowe; Manfred (1817) de Lord Byron; Don Juan und Faust (1829) de Christian Dietrich Grabbe; El retrato de Dorian Gray (1891) de Oscar Wilde y Doktor Faustus (1947) de Thomas Mann.

En cuanto a la música; compositores tan grandes como: Wagner, Beethoven o Randy Newman crearon producciones relacionadas con la historia de Fausto. Igualmente músicos contemporáneos han compuesto trabajos influenciados por esta atemporal historia; es el caso de bandas como: Radiohead, Épica o Akercocke.

El séptimo arte tampoco se ha librado del influjo de Fausto; varias películas de renombrados directores han discurrido a través de la historia del hombre que vendió su alma a Mefistófeles: Faust (1926), El fantasma del paraíso (1974), El abogado del diablo (1997) o Ghost Rider (2007).

Una rosca por cabezaEn fin, es un sin numero de obras que tienen un claro dominio en sus temáticas del fausto, que si bien su historia puede que no gire en torno, explora el conflicto de este hombre que eufórico por el poder termina por perder su alma y pertenecerle por toda la eternidad al diablo. Este arquetipo como el mismo Don Juan Tenorio ha persistido siglos y siglos manifestándose a través del arte, sobre todo de la literatura y posteriormente influyendo en la cultura popular. ¿A que se deberá este fenómeno?

Se dice que Fausto existió. Que fue un hombre nacido en una ciudad alemana alrededor del 1480, que experimentaba con químicos y que malograba por ahí junto con dos perros. La gente rumoreaba por ese entonces que los dos perros eran demonios.

Entonces, ¿por qué nos inquieta e interesa un hombre adusto y que además tiene tan horrible fama? ¿Por qué nos ha servido de inspiración durante tanto tiempo?

¿Por qué los humanos encontramos fascinante una historia sobre un hombre que vendió su alma al diablo por placer?

Quizás si. Quizás la idea de despojarnos de nuestras convicciones morales o religiosas resulte en algún momento liberador. Quizás la idea de abandonar cualquier esperanza y estar a merced de los deseos más bajos sea idílica.

Una rosca por cabezaQuizá y solo quizá siempre sea necesario confrontar esa sí que atemporal dicotomía entre el bien y el mal, entre lo correcto y lo indebido, entre lo que es fácil y lo que supone sacrificios para medirnos y medir nuestra capacidad de discernir.

Lo que es innegable es la capacidad persistencia y de penetración de Fausto: hasta en un capitulo de los Simpson se manifiesta. Quien no recuerda ese maravilloso episodio en el que Homero vende su alma al diablo por una rosquilla (en ese caso, el demonio no es nadie más ni nadie menos que Flanders) y aunque logra escabullirse porque su alma ya le pertenecía a Marge (cursi) el benévolo Satán le dejó de recuerdo una rosca por cabeza.