Edición 359

Construyendo sonrisas dentro de un techo

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Construyendo sonrisas dentro de un techoCon la nueva forma de medir la pobreza, el Departamento de Planeación Nacional, indicó que una persona que tenga $190.000, ya no puede considerarse pobre, y que una familia de cuatro integrantes puede vivir con 780.000 pesos, con todo lo que esto implica: alimentación, transporte, servicios y otras necesidad básicas que tenemos todos los seres humanos.

Pero aparte de ser irreal esta propuesta, existe un mayor problema, y es que muchos colombianos no tienen techo, ni cuentan con un refugio seguro, en donde puedan sentirse protegidos.

Construyendo sonrisas dentro de un techoEs por esto que una organización latinoamericana, sin ánimo de lucro, denominada "Un Techo para mi País", tiene la tarea de incorporar a ellos a miles de estudiantes universitarios de distintos países, con el fin de devolverles la esperanza a miles de personas que se encuentran en una situación precaria, entregándoles una vivienda de emergencia, construida por los voluntarios que hacen parte de esta organización.

Con todo esto, el pasado miércoles 28 de septiembre, llamó mi atención, desde el primer momento, que ingresé a la Universidad Sergio Arboleda, en donde estudio, un grupo de jóvenes, con edades de no más de 20 de años, que se encontraban sentados en una mesa, con dos computadores. No era difícil que pasaran desapercibidos, puesto que a su alrededor tenían carteles grandes, de color blanco y estampados en ellos el logo de "Un techo para mi país" de un color azul.

Construyendo sonrisas dentro de un techoAl lado izquierdo de la mesa en la que estaban sentadas estas dos personas, había un videobeam que reflejaba en una tela blanca, la publicidad de la organización, en donde mostraban el proyecto, la misión, la visión, y todo lo que esto implica, acompañado de música lo que hacía que la gente sintiera curiosidad de lo que allí había, y por qué no, que se acercaran a ver de qué se trataba.

Los integrantes, vestidos con camisas blancas y con el logo de "Un techo", repartían volantes, explicaban a las personas de qué se trataba esto, y luego los animaban a que se inscribieran como voluntarios, para ir construir casas en las localidades más vulnerables de la ciudad. La próxima actividad se adelantará entre el 14 y el 17de octubre.

Construyendo sonrisas dentro de un techoLa idea es empezar esta construcción, con un símbolo de protesta, que ellos denominaron "la noche sin techo", en donde miles de voluntarios, se van a reunir en un parque o plaza de la capital bogotana, a la intemperie, y sin ningún tipo de protección para cubrirse del frío, para que se respeten los derechos humanos, y mostrar que en estas condiciones viven miles de personas en el país.

Después de llevar un tiempo allí observando, pude notar que pocos eran los interesados en este proyecto; algunos se acercaban sin querer y luego con cara de ironía y desprecio se alejaban silenciosamente, casi sin que nadie lo notará, dando a entender que esto no les interesaba. En cambió, hubo algunas actitudes solidarias, las ganas y la felicidad de ayudar a los demás, sin importar lo que esto implicara, tomando como decisión, ir y sumarse a esta labor. Cerca de 30 personas de inscribieron, durante la hora que pasé sentada en este lugar, y se comprometieron a ayudar de cualquier forma, puesto que dentro de esta organización, ir a construir casas, no es la única forma de ayudar y sumarse a esta tarea.

Construyendo sonrisas dentro de un techoMe sorprendió ver, que verdaderamente existen jóvenes con ganas de ayudar, y no como pensaba, que solo les interesa su yo personal; muchos de los que se inscribieron a esta gran organización lo hacían con verdaderas ganas, con el propósito de ver a las personas felices. La sonrisa refleja en sus caras, demostraba e indicaba qué tan comprometidos podrían llegar a estar, frente a las situaciones en donde el dolor es el único protagonista.

*Estudiante de Comunicación Social en la universidad Sergio Arboleda.