Edición 367

Nuevos poemas sobre Caracas

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Nuevos poemas sobre CaracasSemblanza de la capital venezolana bajo la pluma inquieta de nuestra colaboradora en la cuna de Bolívar:

I

Ésta es la de Cabré

la de Manaure

un cable tenso

una heliconia verde

ésta la de las luces parpadeantes

en los cerros dormidos.

Me voy como me fui

como regreso

como tal vez un día

me busque y no me encuentre

ahora sé que hasta el río de la muerte

desemboca en el aire.

Aquí otra vez Estrella

Dionisio

Aquiles siempre en calma

exploradores de la misma selva

habitantes del mismo abecedario

otra vez la aventura no leída

el gavilán deshecho por la brisa

la semilla

que me crece por dentro.

II

Ya pisé aquí

al este de los ruidos

al norte de la lluvia

al sur del trueno

ya pisé en estos mapas de colores tan viejos

como el dolor del mundo.

Yo me estaba esperando

en la esquina de siempre

llegué y tomé mis manos

lo demás fue silencio.

III

Nuevos poemas sobre CaracasSe durmieron los libros

hasta el viejo dolor espera turno

un cinturón de luces

flota lejos

fosforescente y frío.

Es la hora

de los espantos misericordiosos

¡Vete nube preñada!

¡Espejo oscuro!

¿Cómo serán las calles

de esa ciudad que brilla en el vacío?

IV

Estar sola es flotar

en un lago profundo

donde no corre el cielo

un jardín de violetas

mojadas por la lluvia inabarcable

nos espera.

Para quitarnos

protuberancias y germinaciones

debemos calcinarnos

en silencio.

V

Ahora escribo a destiempo

se apagaron las voces

es bueno estar sentada

frente al mar.

Se fueron

las manos que tiraban de mi falda

un camino vacío

me devuelve a las nubes de la infancia

nadie me pide cuentas

nadie llora

nadie me reconcilia con la vida.

PLAZA BOLÍVAR 1986

Nuevos poemas sobre CaracasEl cielo

era una polvareda luminosa

como detrás de un velo

cruzaban las siluetas de los hombres nocturnos

los viejos edificios triangulares

flotaban como náufragos

yo era sola en un mundo sin orillas

lejos iban los astros y la vida.

Anclado en su ventana

el vendedor de diarios

ve llover todavía

TECHOS DE LA PASTORA

Los gatos

arden llenos de ruidos sospechosos

clavados en su aguja de diamante

doblan la espina

y mueren.

Una escoba con ojos vuela lejos

pesa el olor del aire

diminutas linternas

se encienden en la sombra

olvidé los caminos que llevan a mi estrella

¡Qué salto tan inútil!