Edición 375

La gaita zuliana

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La gaita zulianaMe gusta ir a comer pasteles a la cafetería de la esquina porque es uno de los pocos sitios del barrio donde todavía llega la navidad en la tambora y el furruco de la gaita zuliana.

Es un lugar claro y bien surtido perteneciente a dos portugueses que arribaron a Venezuela en la ola migratoria de los años cincuenta. Entre el pan de jamón, nueces y castañas importadas, chocolatinas Edición Especial, golfeados que recuerdan las dulcerías parroquiales de principios de siglo en Venezuela, pan canilla, pan dulce, dátiles empacados en cajas deslumbrantes y otras golosinas tentadoras, resuena alegremente el aire musical zuliano, hoy representativo de la navidad en Venezuela.

El maracucho o maracaibero es quizá el venezolano más raizal en un país que varía frontalmente de los Andes al mar. Nacido en la zona que surte de oro negro a una Venezuela petrolera de pies a cabeza, más de una vez ha manifestado el deseo de formar nido aparte. Así lo pregona el himno del género, "La grey zuliana" con autoría de Ricardo Aguirre, conocido como El Monumental: "Madre mía, si el gobierno/ no ayuda al pueblo zuliano/ y si no nos da la mano/ mandémoslo p´al infierno...". Dicen que debido a las altas temperaturas, es ésta una región de venganzas tribales y nombres extraños.

Limítrofe con La Goajira colombiana, con ella intercambia amores, desengaños y traiciones y alimenta un copioso comercio que fluye entre clandestino y legal a lado y lado de la frontera.

Según Rafael Molina Vílchez, reconocido folklorista, "La gaita zuliana, como muchas otras manifestaciones del costumbrismo, es mestiza. Tiene un mosaico genético poliétnico. Su raíz es hispana, aunque la hispanidad se conserva en progresiones muy diferentes a la gaita maracaibera –llamada también gaita de furro- canto de criollos citadinos en quienes sobrevive con fuerza, en comparación con la gaita de tambora y la perijanera, en las cuales la negritud deja una marca más intensa".

Alfonso Huerta Bracho, gran gaitero, investigador y compositor, cuenta al respecto una historia llena de encanto. Dice que en su casa existía un viejo baúl, legado de uno de sus antepasados. Llevado por la curiosidad, decidió abrirlo y encontró un cuaderno donde constaba que la gaita había nacido un 4 de octubre de 1782 en el Cantón de Gibraltar del Estado Zulia.

La gaita zulianaÉsta es una composición con estructura formal de estrofa-estribillo, entonada primero por un solista y después por el coro. De esencia popular, cuenta sencillas historias de amor, se regodea con temas jocosos, toca con respeto figuras religiosas, costumbres familiares, venganzas terribles, altibajos políticos.

Se desglosa en cuatro tipos perfectamente identificables: gaita de furro, gaita perijanera, gaita de Santa Lucía, gaita tamborera. El fierro o furruco, las maracas, el cuatro, la charrasca y la tambora son sus instrumentos esenciales.

Entre muchos gaiteros reconocidos, nos encontramos con los nombres de Ricardo Aguirre. Figura primordial del género y autor de composiciones fundamentales del folklore zuliano, marca la historia de la gaita en antes y después; Abdénago "Negrito" Borjas, voz gaitera de la Gran Coquivacoa, Astolfo Romero, gran defensor de la gaita tradicional, Ricardo Cepeda, Simón Sthormes, Manuel Ricardo Portillo, Daniel Alvarado (el negrito fullero), Jesús Terán, Fernando Rincón, Pablito Grey.

Producto de un pueblo fronterizo, guerreador y apasionado por su Virgen de La Chinita, su puente sobre el lago, sus leyendas y costumbres nacidas en malocas y pajonales barridos por el viento desértico, expresa sin desmayo su esencia intacta, rompe el silencio de una raza mezclada en lances de avería y pregona con orgullo la importancia que revisten para la economía nacional las entrañas de su lago milagroso.

Maracaibo es la segunda ciudad de Venezuela. Situada al noroeste del país en la depresión del lago que le da nombre, en 1810, decidida a mantenerse fiel a la corona, se negó a integrarse a la primera República de Venezuela fundada en 1811. Por este motivo, las autoridades españolas le otorgaron el título de "Muy noble y muy leal". Capital de la región donde se mantiene a lo largo de años y controversias infructuosas el debate colombo venezolano por el hasta ahora estático diferendo fronterizo, genera hombres caudalosos y mujeres fuertes. Tildado de regionalista por el resto del país, el maracucho contraviene este calificativo cantando entre el forcejeo sudoroso de maracas y furrucos gaiteros: "Yo no soy regionalista/ pero mi pueblo zuliano/ es el primero en la lista/ de Venezuela, mi hermano".