Edición 367

Luto riguroso ¡Qué novela!

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Luto riguroso ¡Qué novela!Anne Perry, en el género de Novela Negra, se especializó en el siglo 19 y quizás por esa razón varios de sus seguidores y hasta la misma prensa le han dado el título de "la reina del crimen victoriano" con obras tan geniales como Marea incierta, Las raíces del mal, El rostro de un extraño y Sepulcros blanqueados, todas con éxitos sin precedentes y aún más, con la aparición del personaje William Monk, un fantástico inspector que con su inigualable inteligencia ha logrado darle solución a los crímenes que le ha tocado investigar.

Y acá, en Luto riguroso Anne Perry mantiene cautivos a sus lectores pues aunque Runcorn su jefe lo asedia y lo acosa porque no encuentra al autor del crimen, decide cancelar su contrato y aún así, sin ataduras laborales, Monk continúa sumergido en la investigación para demostrar que sigue siendo "el duro" de Londres y para taparle la boca a su ex jefe.

Una mañana cualquiera a la oficina policial llega la angustiosa noticia del asesinato de la hermosa Octavia Haslett, miembro del aristocrático clan de los Moidore, una de las mejores familias de Londres y quien tiene a la cabeza a sir Basil. A los pocos minutos llega a la gigantesca mansión William Monk quien de inmediato inicia las pesquisas y lo primero que dice es que quien le dio muerte a la agraciada Octavia no fue alguien ajeno a la casa sino uno de los pertenecientes a la familia o al equipo de sirvientes. Obviamente las miradas se dirigieron inmediatamente contra el arrogante Percival, un lacayo apuesto, de vestir elegante y de quien varias de las encargadas del servicio se desvivían por él.

Pero Monk, viejo zorro del desierto descubre pocos días después que a pesar de la egolatría y la arrogancia del lacayo, no es el autor de tamaño crimen, pero nadie le cree, ni el mismo sir Basil, ni la totalidad de la familia, si que menos su jefe Runcorn, es entonces cuando Luto riguroso empieza a calentar motores pues si no fue Percival, de acuerdo a lo que vio Monk con el apoyo de Hester Latterly, una enfermera que había estado en la guerra de Crimen y que se había quedado sin puesto después de que la habían despedido de uno de los hospitales de la ciudad, entonces el asesino debió de haber sido un miembro de esta reconocida y afamada familia propietaria de la mansión en Queen Anne Street, quizás la más importante calle de la ciudad.

Luto riguroso ¡Qué novela!Luto riguroso, publicada por Zeta ( B ) tiene 521 fantásticas páginas, pues desde el mismo instante en que Runcorn le dice a Monk "acérquese a Queen Anne Street, a casa de sir Basil Moidore pues han encontrado muerta, apuñalada, a su hija Octavia, de estado viuda. Parece que un ladrón estaba saqueando sus joyas cuando ella despertó y lo sorprendió con las manos en la masa", desde allí mismo empieza tanto el drama como el suspenso, hasta terminar en la última página en donde los lectores son sorprendidos por el excepcional final.

Además de la trama, Anne Perry hace profundas reflexiones sobre el mundo de la medicina y la enfermería. "Un hospital es un lugar regido por la incompetencia y en el que hay sufrimientos innecesarios y maneras absurdas de hacer las cosas que piden a gritos una reorganización. Si algunos renunciaran a orgullos mezquinos y pensaran en los fines y no en los medios...Gran parte del problema estriba en el concepto que tienen del trabajador de enfermería y de la gente que lo realiza.

El salario es exiguo: seis chelines, y una parte del mismo se paga con cerveza. Muchas enfermeras se pasan la mitad del tiempo borrachas. La mayoría no sabe leer ni escribir. Duermen junto a las salas de lo enfermos y disponen sólo de unas pocas jofainas y toallas, de un poco de loción de Conde y de vez en cuando de una pequeña cantidad de jabón para lavarse...aunque sólo sea las manos después de limpiar tanta porquería"...

Luto riuguroso ¡Qué buena novela para toda una semana de lectura!