Edición 371

Hasta luego, muchacho ojos de papel

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Hasta luego, muchacho ojos de papelEl músico e ícono argentino, LUIS ALBERTO SPINETTA, es uno de los pilares del rocklatinoamericano.

"Cuando era chico, Litto Nebbia salió en la televisión cantando "La balsa" y la gente fue toda al canal de televisión, todos los hippies, entre comillas, que podía haber en Buenos Aires.

La Policía te cagaba a palos y, mientras él cantó eso: para mí, ese día nació algo que no va a morir nunca".

Así recordaba Luis Alberto Spinetta el momento en el que se hizo músico y que es, en esencia, la vena que nutre la historia del rock argentino.

Su nueva y última gira, el miércoles pasado, a los 62 años, conmocionó al país y a todos sus seguidores y a todos aquellos otros que, como yo, lo fuimos descubriendo a lo largo de nuestra vida.

Uno, por aquellos incipientes años del rock nacional, "estaba en otra cosa". En el folclore y el tango y con mucho de música clásica (Beethoven, Bach, Vivaldi, Quantz,...) y todo el jazz. O con los grandes cantantes solistas como Sinatra, Modugno o "la Piaf".

Buscaba (sigo haciéndolo) en la música, esa abstracción que me permite crear y toda esa música "mas intimista", si se quiere, hacia aflorar lo mejor de mi en ese momento.

Tal vez, no pude apreciar en aquellos años, la inmensidad de la poesía creativa que tenían las letras del "Flaco" Spinetta, algo que comencé a mamar tiempo después. Y no me arrepiento.

Yo estaba muy metido en la búsqueda de una identidad propia, sobre todo en la poesía y en la narrativa y no pude afirmar del todo mis ojos, en aquella camada de muchachos que pre iniciaban algo que perduraría en el tiempo y que marcaria alas juventudes posteriores.

Eran años en donde la penetración cultural extranjerizante comenzaba a mellar las bases de una sociedad, hasta ese entonces, muy bamboleante e indecisa.

Los Beatles y Los Rollings por un lado y los pobres ejemplos de pseudo música bastardeada por los bastoneros de la dictadura de Ongania, que nos agobiaban porlas radios todo el día y que con su poder impedían que los jóvenes nos expresáramos libremente.

Reconozco que yo no era un habitué de "La Perla del Once" o de "La Cueva", en donde se reunían la mayoría de los rockeros, que solo deseaban un cambio a través de la música, a través de la cultura. Muchas veces se los llevaban presos, previa molida apalos por parte de la policía, por el solo hecho de tener el pelo largo y resistirse a aceptar una realidad que nos asfixiaba a todos por igual.

Lo de ellos fue un ejemplo para toda una juventud que se debatía entre el querer ser y no poder, entre el me meto o espero, entre la aceptación de la locura o el tomar distancia y aguardar, aun a pesar de perder posibilidades y, seguramente, frustrar nuestro destino.

Hasta luego, muchacho ojos de papelEsos años miserables nos obligaron a auto sustraernos, a hacernos mas solitarios y a tragarnos, la mayoría de las veces, todas nuestras broncas y todo nuestro orgullo.

Y así, lentamente, fue agonizando toda una hermosa generación.

Algunos eligieron el camino de las armas con los resultados por todos conocidos. Otros, eligieron el ostracismo y la individualidad.

Pero hubo unos pocos, que se sostuvieron en sus más cabales principios y aprovecharon su inmensa creatividad para escupirle en la cara a los dictadores., aquello que la mayoría no podía o no sabía decir.

Y Luis Alberto Spinetta, le tiro por la cabeza a los "salvadores de la patria", su gran diosa poesía y les dijo, con palabras que ellos no podían entender, lo mismo que pensábamos y decíamos todos en soledad.

Spinetta hizo historia a través de sus bandas Almendra (1967), Pescado Rabioso (1971),Invisible (1973) -que creó el 'tango-rock'- y Spinetta Jade, por mencionar algunas. Y los expertos coinciden en algo: fue un adelantado a su tiempo.

Y supo hacer grandes temas: Todas las hojas son del viento, Muchacha ojos de papel, Ana no duerme, Plegaria para un niño dormido, Durazno sangrando, Seguir viviendo sin tu amor, entre muchas otras.

Ástor Piazzolla, dijo en "Revista 'Rivadavia", en 1985.

"El 'Flaco' es un fenómeno como cantautor y yo soy solo un músico. Spinetta es uno de los tipos más honestos que he conocido en nuestro medio".

Charly García, Diario 'Clarín', en 2003.

"Es una estrella de rock. Lo era cuando estaba en Pescado Rabioso. Cuando empecé con Sui Generis, él ya era famoso y me acuerdo que lo mirábamos como algo inalcanzable".

León Gieco, Revista 'Humor', en 1982.

"La imagen que me cambió absolutamente la vida fue la de su grupo Almendra tocando la canción 'Muchacha ojos de papel' en el programa de Pipo Mancera".

Por estos días y cito otra vez a Charly García, dijo a raíz del viaje de Spinetta: "Ahora me siento un poco mas solo". "La soledad es un amigo que no está".

Y hay mucho de cierto en esas dos frases.

Todos nos sentiremos más solos, pero nos queda el legado de su grandiosa poesía. Por otra parte, ahora, todos somos más amigos que nunca del "Flaco".

Y todos debemos ser Spinetta.

Por otra parte, ¿Cuántos de nosotros o todos, no hemos deseado decirle al oído de una mujer?:

"Muchacha ojos de papel, ¿adónde vas?

Quédate hasta el alba.

Sueña un sueño despacito, entre mis manos,

Hasta que por la ventana suba el sol.

Duerme un poco y yo, entre tanto, construiré

Un castillo con tu vientre."