Edición 363

El color de la vida

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El color de la vidaEl arte, una fuente de expresión cuyo propósito es mostrar el mundo desde diferentes perspectivas, más que una profesión, es una manera de amar la vida. Es lo que para muchos sería la esencia de la misma. El arte pone color al mundo en blanco y negro en el que vivimos.

Caricatura y diseño Grafico es el nombre del espacio en la Feria Internacional del Libro de Bogotá, merecedor de todos aquellos personajes que viven y mueren por el arte: "los caricaturistas y diseñadores gráficos", hombres y mujeres con estilos diferentes: relajados, despreocupados, alegres, unos de cabello corto, otros de cabello largo. Unos con cabeza rapada y otros con cabello de colores. Unos con jean roto y otros con vestimenta formal, pero todos con algo en común: un talento innato para dibujar, pintar, ilustrar y transformar su imaginación en imágenes reales.

Sábado en la feria y el sol parecía no salir. Toda la mañana se vistió de lluvia pero aun así, adultos y viejos abrieron espacios en sus billeteras para comprar la entrada que les abriría las puertas a ellos y a sus familias, a un mundo donde la magia de la literatura y el arte son quienes gobiernan: La Feria del Libro.

El color de la vidaUna vez adentro comienza el dilema de: ¿Y a dónde vamos?, tal vez es porque hay tanto de dónde escoger, y hay tanto por hacer que es tan complicado pensar para programarse en este lugar.

Desde la plaza de banderas diviso todos y cada uno de los lugares que componen la feria del libro. Por un lado, el pabellón 8, un lugar perfecto en el que pude recordar aquellos días en los que mi abuelita me leía los encantadores cuentos de Rafael Pombo antes de irme a dormir. Es aquí donde se encuentra la exposición de 100 años del escritor bogotano.

Hacia el fondo puedo observar cantidades de niños con sus padres entrando y saliendo de allí. Por lo que veo es un pabellón especial infantil, porque escucho los llantos de aquellos hombrecitos y mujercitas que piden y reclaman a sus padres que les compren lo que ellos piden, o los berrinches de los que no quieren abandonar el lugar.

El sol comienza a animar la tarde, justamente cuando observo hacia el lugar en donde mis ojos encuentran su mayor atracción: Caricatura y Diseño grafico, el segundo piso del pabellón 1. Un espacio en donde el bonito, el feo, el gordo, el flaco, el alto, el chico, el niño, el viejo, el feliz y el amargado, dejan sus complejos a un lado y forman parte de la mejor experiencia de toda la feria, estar allí.

El color de la vidaEste es el pabellón donde hombres, como mujeres gastan su dinero como desquiciados. Música, caricaturas, afiches y cualquier cantidad de arte se encuentran aquí. Donde el arte deja de verse como una profesión y pasa a ser el verdadero color de la vida.

Tres pasillos en los que tanto hacia a la derecha como hacia la izquierda están llenos de cubículos, cada uno con objetos diferentes e innovadores, cada uno con hombres y mujeres vendiendo al mejor postor su talento, su trabajo.

Al entrar allí escuchas cualquier cantidad de voces, unas regateando objetos, otras preguntando el precio, algunas pidiendo que los vuelvan caricaturas y otros simplemente sorprendidos de ver el gran talento.

Lo mejor de todo es cuando descubrimos que en este lugar el bonito y el feo son valorados por igual; tal vez sea porque aquí es donde el hermoso se deforma, y el poco agraciado se vuelve simpático. Sí, la caricatura es el estelar de aquí, todo el público está dispuesto a la burla y la exageración de sus propios rasgos.

El color de la vidaCada caricaturista se las juega todas para demostrar quién es mejor que el otro. Unos chapados a la antigua, alistan dos, tres y hasta una caja completa de carboncillos para retratar o caricaturizar al que se le mida, eso sí, a blanco y negro, pero si desea el color, no se preocupe, porque este profesional también se equipa con la mejor caja de pasteles para adicionarlo. Otros más modernos, sacan cualquier cantidad de latas de spray, un buen aerógrafo para toda la jornada y un caballete con muchos pliegos de cartulina para pintar.

Sin embargo, también están aquellos que buscan atraer la atención de la gente, ya sea porque -aunque al igual que los otros, alistan su buena cantidad de papel para pintar y un aerógrafo con pintura- también preparan un buen repertorio de música, y al compás de la misma comienzan a retratar a quienes se le aparezcan. Ese es uno los casos que más logró llamar mi atención. Un roquero amante del Heavy metal, que al ritmo de su música pintaba a una pareja de novios, pero no como en realidad ellos son, sino convertidos en personajes del rock.

El color de la vidaEste pabellón es una caja llena de sorpresas donde abundan las risas y la emoción, y donde se esconde el buen arte. Aquí es donde el sabio nunca lo es suficientemente para dejar de sorprenderse. Aquí es donde el asistente a la feria gasta su mayor tiempo. Aquí es donde la gente prefiere invertir su dinero. Aquí es donde verdaderamente descubrimos que sin arte no estamos vivos.