Edición 365

De por qué me causan escozor los hombres con sotana

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De por qué me causan escozor los hombres con sotanaHace unos días escribí un estado en Facebook que decía: "Me causan escozor los hombres con sotana". Diferente a lo que pensé, ese estatus poco impacto tuvo, un "me gusta" y dos comentarios. Uno en especial fue el que me motivó a escribir lo que estoy escribiendo... ¿Por qué?

No quise responder apresuradamente con algo que de igual manera y por más que se piense, va a crear cierta polémica, o a herir susceptibilidades, o por lo menos la de esa persona.

Hoy pensando un poco, le respondo, que los hombres con sotana me causan escozor por la misma razón que me causaba escozor el ex Presidente Álvaro Uribe.

No sé si hay punto de comparación, no sé si se pude igualar a los curas al nivel de violadores de derechos humanos, o a Uribe llevarlo a nivel de mensajero de Dios en la tierra, pero aclaro que respondo de esa manera, no por parecer experta en el tema parapolítico de Colombia, sino porque aquella persona que preguntó, también cree en la bondad del ex presidente.

De por qué me causan escozor los hombres con sotanaAhora, sin comparar o igualar a los protectores con el violador (¿o a los violadores con el protector?), justifico mi frase con la siguiente: Si estos hombres han de pecar, que se quiten el disfraz. Somos pecadores y ya, lo que vale es la espiritualidad, no la sotana, ni el clerical, ni el altar.

Ese estatus lo escribí cuando llegó un Padre Coreano hablando español, a dar una charla a las personas latinas reunidas después de rezar un rosario. Nos contó de sus primeros años como inmigrante en Canadá y como los latinos en ese entonces le llamaban "chino cochino". Nos hizo reír, nos hizo pensar, y sí, me hizo quitar un poco esa sensación de escozor, ya que quien hablaba era un igual a nuestra condición.

Al final recordé que no todos los que llevan sotana son ni del todo buenos, ni del todo malos y que no todas las sotanas causan escozor. También espero que aquella persona que me cuestionó, haya descubierto que no todos los que se creen redentores lo son y que los que profesaron bienestar, trajeron malestar.