Edición 369

¿En dónde están los sueños del ser humano?

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Soñar no cuesta nada. Frase de cajón, título de película colombiana cliché y consuelo del perdedor. 

O tal vez suene a motivación del terco, como Roberto Arlt, escritor argentino, en su novela Los Siete Locos, una donde la decepción se vuelve sublime al contarla como era, sin adornos, ni frases cambiadas o maniqueísmos estúpidos. Era la Argentina de los años 30, y él, tan perdedor como su protagonista, Erdosain, se debate entre la decepción, el fracaso, y los sueños.

Estos últimos, son los que le dan las alas de nuevo, a ese ángel caído que busca en lo abyecto, lo ascético y su redención.

Y traemos a colación a Erdosain por los sueños. El de Arlt es un personaje que soñó con un mundo mejor para él, uno que le fue esquivo y que los llevó a cometer crímenes, como tantos otros de la literatura, como Onofre Bouvila, de La Ciudad de los Prodigios, del español Eduardo Mendoza, el mismo Jean Baptiste Grenouille, el asesino de El Perfume, y ni hablar del cine, donde los malos-malos, los realmente malvados, son el contrapeso para que exista el bien.

Sí, algo de física además, por aquello de que no existe causa sin efecto y a toda acción hay una reacción. El bien existe por el mal y viceversa, así los curas, mojigatos y los ortodoxos de las trencitas, se rasguen las vestiduras y sigan creyendo, y haciendo creer, que el mundo es de cuadritos.

Qué hubiese sido de Arlt, si el cine, que en su época ya tenía cabida en Buenos Aires, en el viejo y hoy inexistente teatro Odeón, hubiese soñado con sus letras hechas filme. ¿Habría tenido el esquivo reconocimiento que nunca tuvo?  O mejor, qué tal si nos imaginamos a Arlt en este año, 2007, ¿sus tesis y líneas, escritas febrilmente habrían dado inicio a un culto, donde los sueños por un mundo donde poder vivir en paz no fuese la piedra filosofal?

Así que proponemos esta vez adentrarnos en aguas profundas de algunos sueños que nos desvelan; debates todos que generan rasquiña y muchas horas más de reflexión como sociedad, como país-Colombia-Argentina-Latinoamérica y como ser humano.

A bordo de El Buque de Papel miraremos dos posturas del Tratado de Libre Comercio entre Colombia y Estados Unidos, el debate acerca de la eutanasia y su posible permiso en Colombia, y navegaremos en esos meandros y rápidos que parecen  oníricos pero que son tan reales como los medios de comunicación –nuestra motivación- y su relación con los ciudadanos, en la sección de Cine y Medios, donde hablaremos de la trilogía Matrix.

Así que bienvenidos una vez más, y como dice la canción Bendecida 2, de Héroes del Silencio: “Cuando abandones tus sueños sabrás que has muerto y los gusanos siempre estarán hambrientos”.  Esa es la elección. Ustedes eligen: soñar o morir.

*Abogamos por una postura de centro. No nos gustan los extremismos de derecha ni de izquierda, y a ambos les damos duro y por igual. La vida no es blanca ni negra, es de matices y como tal, hay que entenderlos y tolerarlos. Pensar y amar son las tibias de nuestra bandera calavera. Asaltamos la rutina y hacemos de lo cotidiano una noticia.