Edición 353

La historia es burro que cae dos veces

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¿Quién diría y cuándo aquella verdad tan insolente? "El burro no cae dos veces", para decir que alguien inteligente mínimamente después de caer reflexiona y no vuelve a repetir el yerro.

Tal vez fue hace siglos, cuando el ser humano no tenía la experiencia de Pedro que preguntó al maestro cuántas veces tenía que perdonar al que le ofendía. Él le contestó que siete veces siete, para recordarle que el hombre es terco y que nunca aprenderá de los errores.

Las noticias nos dicen que en aquel país que nos legó tratados de filosofía por boca de Sócrates, Platón y Aristóteles. Desde donde se nos enseñó a pensar, a dialogar, a razonar con diferentes modelos de silogismos, iba hoy a amanecer con la soga en el cuello y el bozal al periodismo por difundir la verdad del manejo de su economía.

Grecia, aquel país donde nacieron los reyes de la lógica, de la democracia, de la tragedia, y también la batracomiomaquia, - cuna del ring donde pelean ranas y ratones -, parece que no aprendió ni el a-b-c de su legado sabio. En casa de herrero, cuchara de palo. Que suceda en tierra de tiranos, de ágrafos, de bárbaros podría ser más explicable. Pero no, sucede en Grecia. No lo puede creer ni TNT.

Ser cuna de tales paradigmas resulta un bochorno, una paradoja, un contrasentido. Hoy, cuando los derechos y la comprensión de la realidad humana se han vuelto frágiles, resulta exótico que el gobierno helénico esgrima el sofisma de que los costos de la ERT, Radio Televisión oficial son impagables y tienen al borde de la quiebra al Estado y por eso ha ordenado el cierre de este instrumento de difusión de la actualidad noticiosa y cultural.

Es cierto que la economía de este milenario país está débil y no ha podido levantar cabeza. Mas el remedio no es cortar la lengua del periodismo para acallar el clamor de la Polis griega. No será dar de beber de nuevo la cicuta a quienes cumplen con su oficio de presentar ante la opinión lo que sucede sobre y bajo las sábanas del gobierno vacilante.

Si la suerte de las arcas y el canto de los cisnes hubieran pronosticado que esa era la solución para solucionar la crisis, fuera razonable y se aceptaría el argumento. Pero esta decisión es un castigo por denunciar los bandazos que no solo perjudican al periodismo sino a la democracia y obstruyen la justa información. No pueden pagar con un bozal asnal los periodistas el favor que le hacen al pueblo y al mundo teniéndolos al tanto de lo que ocurre en el seno de los políticos y banca.

Se disculpa el gobierno* al cerrar los canales de la TV pública diciendo que en unos meses los reabrirá con un proyecto nuevo. Que incluirá, por supuesto, nuevos salarios y directivos y políticas acordes con su visto bueno. La mordaza empieza a funcionar con la intimidación y la represión a los trabajadores. Mientras tanto la información debe transmitirse pidiendo ayuda a la Internet y las llamadas redes sociales. Es la misma táctica de cualquier dictadura o satrapía despótica de minúsculas provincias.

*Seman.com

*Abogamos por una postura de centro. No nos gustan los extremismos de derecha ni de izquierda, y a ambos les damos duro por igual. La vida no es blanca ni negra, es de matices y como tal, hay que entenderlos y tolerarlos. Pensar y amar son las tibias de nuestra bandera calavera. Asaltamos la rutina y hacemos de lo cotidiano una noticia.