Edición 352

¿Un gran ahorro para el campo?

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"El ahorro fue la clave de la actual administración para impulsar el crecimiento del campo, apoyado en la infraestructura, la minería y la vivienda", según Juan Carlos Echeverry, ex- ministro de Hacienda de Juanma.

Afirma, sin pestañear, que Colombia dejó que en los últimos 20 años países como Brasil, Chile, Argentina, Méjico, Perú y Ecuador hicieran de la agricultura un milagro productivo, con éxitos en la producción, modernización comercial y tecnológica y las exportaciones. Mientras tanto Colombia se dedicó a ahorrar (¿¿??) para hacerlo después, más tarde.

Pero, nos preguntamos. ¿Cuál ahorro, cuál infraestructura vial, cuál apoyo de la minería, y cuál mejoramiento de la vivienda para impulsar el crecimiento del campesino raso?

Grandes familias con capital se han beneficiado de los dineros públicos y de las ventajas de la ley para apoderarse de tierras cultivables destinadas a proyectos agrícolas. Pero esas oportunidades nunca han privilegiado ni han llegado a las puertas de los labriegos de pantalón raído, ruana y sombrero que madrugan a cosechar sin maquinaria ni tecnología la papa, el café, el fríjol, las frutas, las verduras de sus eras en parcelas junto a sus casas de adobe y bahareque y a su vaquita criolla.

¿En estos 20 o doscientos años cuánto han ahorrado para los campesinos verdaderos los Gobiernos en el Banco de la República o en el Fondo Monetario Internacional? o ¿cuántas divisas pensaron destinar a partir de los sucesivos planes decenales o en los planes de desarrollo del país y en los TLCs? ¿Cómo pensó el Gobierno actual hacerle competencia a EE.UU., a la UE, a Corea, a México, a Panamá, a Perú, a Ecuador en materia agropecuaria? ¿Cuáles estrategias utilizaría para frenar el cacareado contrabando y el proteccionismo arancelario de los productos foráneos en esos países?

Sí. El gobierno y el Parlamento se olvidaron que el renglón agrícola es importante para el país. Los campesinos rasos también tienen derecho a la protección que brindan las autoridades. Pero el campo está relegado, por fuera del presupuesto nacional. No hay una asignación anual que se repita año por año para apoyar a ese 42 por ciento rural abandonado.

Descaradamente el MinHacienda Cárdenas dijo que los Bancos habían tenido apoyo y se les había asignado el 4 por mil, y que ahora ese 4 por mil se le asignaría a la agricultura, o sea, a los campesinos. Que del bolsillo y del ahorro de los colombianos saldría ese apoyo, esos 3.1 billones que sumaba el impuesto a los depósitos de los ahorradores y de quienes hacen uso de los bancos y cajeros. Ya en el mismo instante bajó de cuatro billones que había ofrecido a 3.1, que aumentaría esa suma a los 200 billones del Presupuesto para el 2014.

¿Que la minería va a apoyar de ahora en adelante al campesino? ¿Que va a obrar al contrario de lo que hace ahora, desplazándolo de su hábitat y contaminando sus ríos? Otra cosa diría Serpa en su lenguaje coloquial. ¿Que van a mejorar de un día para otro sus caminos veredales y las vías terciarias? Diría lo mismo que Serpa. ¿Que su vivienda es digna y decente hoy, después de tantos años? Mamola, lo diría de nuevo Serpa.

*Abogamos por una postura de centro. No nos gustan los extremismos de derecha ni de izquierda, y a ambos les damos duro por igual. La vida no es blanca ni negra, es de matices y como tal, hay que entenderlos y tolerarlos. Pensar y amar son las tibias de nuestra bandera calavera. Asaltamos la rutina y hacemos de lo cotidiano una noticia.