Edición 364

Periodistas ¡en vía de extinción!

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Atrás quedaron los rigurosos consejos de redacción donde asiduos investigadores y curtidos editores debatían los temas de interés nacional y definían con los reporteros la continuidad de los noticieros del día.

Los tiempos modernos azorados por las nuevas tecnologías y la imparable velocidad de Internet demandan comunicadores ágiles y sagaces capaces de procesar un centenar de videos aficionados y de cámaras de seguridad, para convertirlos en las noticias de abrir de la emisión central.

A decir verdad, tampoco hay emisión central. Los noticieros empiezan en la madrugada, antes del himno nacional y se prorrogan sin hora fija, de manera intermitente, hasta la medianoche cuando vuelve a sonar el himno nacional.

Seguramente debido a esos cambios en nuestros formatos ya poco tienen cabida los periodistas investigativos de la vieja guardia que documentaban sus informes, corroboraban sus expedientes y confrontaban a sus fuentes antes de publicar una noticia.

"Duden de todo" nos recalcaban los profesores en la universidad.

Ya no hay tiempo para informes largos y, según las nuevas audiencias, aburridos. El concepto de 'contextualizar' está mandado a recoger. Investigaciones que nos dejaban pegados al techo por su contenido informativo como las que entretejía de manera detectivesca la periodista Gloria Congote, quién partió de este mundo el mes pasado, ya no tienen lugar en nuestros noticiarios.

Hoy reinan el periodismo virtual, twitter, lo más visto en las redes sociales, lo superficial y la farándula. Eso sí da rating.

El costo: un auditorio cada vez más ávido de información simple y fácil de digerir. Nada de contenidos que obliguen a la reflexión y el análisis.

Aún quedan pocos espacios donde se intenta hacer periodismo investigativo pero la tarea se ha tornado imposible. Algunos de ellos, para no ser castigados por los índices de sintonía se ven obligados a recurrir al sensacionalismo y bordean la peligrosa frontera de la pornomiseria (convertir en un espectáculo lo más bajo o denigrante de la condición humana).

Para no ir muy lejos, acaban de cancelar, sin haber emitido su primer capítulo, el nuevo programa de Guillermo Prieto "Pirry" que paradójicamente se iba a llamar: 'Pirry sin censura'. Luego de seis meses de expectativa y cuando ya estaba anunciado su lanzamiento para la semana pasada, el Canal RCN le informó a su director que no tenía lugar en la parilla para un espacio de su formato.

Esto de investigar escándalos, remover expedientes, desenterrar archivos olvidados en los despachos judiciales y escudriñar las cuentas de la corrupción, no da rating.

No, señores reporteros de las nuevas generaciones. No nos compliquemos la vida. Sigamos consiguiendo videos aficionados de peleas callejeras y preparemos reportes en directo de huecos en las calles, robos de las tapas de las alcantarillas, listas de útiles inútiles de los colegios y lo más visto en YouTube.

Los Pirry, las Congote, los Guillermo Cano, los Orlando Sierra, ya no encajan en los nuevos modelos de comunicación. ¿Qué pensarían al respecto de nuestra prensa 'light' los 153 comunicadores que, según la Fundación para la Libertad de Prensa, fueron asesinados en Colombia desde 1977 hasta hoy, mientras defendían con arraigo su misión de informar con veracidad y objetividad?

  • *Abogamos por una postura de centro. No nos gustan los extremismos de derecha ni de izquierda, y a ambos les damos duro por igual. La vida no es blanca ni negra, es de matices y como tal, hay que entenderlos y tolerarlos. Pensar y amar son las tibias de nuestra bandera calavera. Asaltamos la rutina y hacemos de lo cotidiano una noticia.