Edición 375

No a cambio del POT en Modelia y barrios residenciales

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Los vecinos de Modelia, barrio al occidente de Bogotá se concentraron para rechazar el cambio del Plan de Ordenamiento Territorial que planea el actual alcalde de Bogotá y que acabará con el concepto de barrio residencial, uno de los pocos que quedan en la ciudad.

La medida que adopta la actual alcaldía responde a intereses comerciales y paga con seguridad votos de asociaciones de corte mafioso como las de bares, con el fin de ampliar su negocio de desorden, caos y venta alterna de alucinógenos, prostitución y otras hierbas.

Desde hace años, la falta de autoridad y relajación de valores y de leyes llevó a implementar sectores donde el negocio destructivo de alcohol –también es una droga- y los demás mencionados abundan y se enriquecen este tipo de personajes, que ahora salen a decir que lideran a los prósperos comerciantes. Cuadra Picha es el mejor ejemplo de acabar un barrio residencial, como Américas, en la Primero de Mayo y darle espacio a bares donde antes niños y familias creaban comunidad y buscaban desarrollo y construcción de sociedad. Hoy, no es más que un recuerdo y los delitos que se cometen a diario no tienen ninguna reacción por parte de unas autoridades totalmente ausentes.

Del mismo modo se intentó exportar este modelito de hacer plata con el alcohol y el desorden a Marsella y durante años prosperó. Afortunadamente, la comunidad se organizó y logro hacer cerrar estos antros, con amenazas de muerte y otras más que los grandes medios nunca registraron.

Para nadie es un secreto que el antiguo sector conocido como centro comercial del barrio Modelia, unas cuadras a la redonda que recogían las papelerías, el bar Saxo y Violines y restaurantes era el sector, sí, comercial del barrio, donde tomarse una cerveza y comer era algo normal y agradable. Desde hace un poco más de 15 años comenzaron a llegar los bares, pequeños y algo desperdigados, pero la explosión llegó desde hace 6 años cuando los grandes salones comenzaron a instalarse donde antes había gimnasios y arribaron salas de masajes que son prostíbulos camuflados y todo el mundo saben dónde funcionan. Intentar pasar un viernes por la noche en vehículo es imposible y ni hablar de los líos, peleas, accidentes de tránsito y ataques que se registran en medio de la noche y el desenfreno.

Por eso apoyamos desde estas páginas a los ciudadanos y dueños de las últimas residencias familiares de Bogotá que quieren evitar a toda costa el cambio del llamado POT para la ciudad y que acaba con el concepto de barrio. Abre las puertas a estas mafias del alcohol, drogas, prostitución y desorden y ese es el modelo que nos quiere imponer, con su soberbia de siempre, el alcalde mayor, de edificios superconcentrados, esos sí, verdadera ratoneras como le gusta indicar a lo que no le gusta.

Decía el padre Rafael García Herreros, fundador del Minuto de Dios, cuando le preguntaron qué opinaba de ese crecimiento desordenado de los barrios y de Bogotá, mal endémico que se registra desde hace años para darle paso al comercio porque sí, con todos los delitos y males sociales que acarrea: "la ciudad se quirigüizó".

¿Y la alcaldesa local, Johana Bocanegra? Bien, gracias, replicando como espejo todo lo que manda el Alcalde Mayor, guardando silencio, sin cuestionar y sin responder a la localidad por este nuevo error, otro del mandatario de la ciudad, su jefe y quien la nombró políticamente. Una pifia de este sistema de gobierno de la ciudad y sus localidades, donde no hay elección popular y cualquiera es designado.

*Abogamos por una postura de centro. No nos gustan los extremismos de derecha ni de izquierda, y a ambos les damos duro por igual. La vida no es blanca ni negra, es de matices y como tal, hay que entenderlos y tolerarlos. Pensar y amar son las tibias de nuestra bandera calavera. Asaltamos la rutina y hacemos de lo cotidiano una noticia.