Edición 354

El discurso de patria y patriotismo

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En el recital que organizó la Fundación de Poetas Vallecaucanos para dar la bienvenida al poeta Medardo Arias Satizábal, me regalaron un afiche con el poema del macizo poeta caleño Aloz Rojas.

Retrata con lirismo la situación de muchas madres y hoy abuelas, como las de la Plaza de Mayo en Argentina, a las que la guerra absurda les arrebata de su seno a sus hijos. A aquellas por desaparición forzada, a estas que él simboliza en Ana Tulia, por el deber que el gobierno les carga con el fusil y la bayoneta.

La poesía de Aloz Rojas es un triste canto y compasivo producto de su dolor de ciudadano y padre. Esa es la función del arte. Decir al mundo entero sin armas, con palabras, con imágenes, desde el sillón en casa, que no se está de acuerdo como se maneja la confrontación interna. No es exponiendo a los jóvenes con su vida en flor a la metralla que esta guerra de más de medio siglo se derrota. Debe haber otro medio más humano, más inteligente y no tan cruento.

El mensaje va para la guerrilla, los paras y el gobierno. Y para la ciudadanía inerme que debe poner sus hijos en la boca de los cañones, las minas y el silencio.

ANA TULIA

“El patriotismo no es el último
sino el primer recurso de los canallas”
Ambrose Bierce. Diccionario del diablo.

Los muchachos que se llevó la guerra
los trajeron arropados con banderas tristes
y con los lirios de bronce de un viento de cornetas.

¡Tus muchachos que se llevó la guerra, Ana Tulia!

Ante el difuminado resplandor del altar de la patria
les rindieron honores los obispos y los arzobispos,
los políticos, los banqueros y los empresarios.

Desfilaron las reinas de belleza
con sus edecanes y los cantantes de moda.

Desfiló el sagrado Corazón de Jesús
escoltado por la caballería.

Como soldaditos de plomo,
jugando a la guerra,
desfiló el ministro de la Defensa con sus generales.

Y el Presidente,
Comandante Supremo de los generales,
te dio las gracias en nombre de la patria
por tus muchachos que se llevó la guerra.

¡Tanta vida por tan poquita patria, Ana Tulia

ALOZ ROJAS

*Abogamos por una postura de centro. No nos gustan los extremismos de derecha ni de izquierda, y a ambos les damos duro por igual. La vida no es blanca ni negra, es de matices y como tal, hay que entenderlos y tolerarlos. Pensar y amar son las tibias de nuestra bandera calavera. Asaltamos la rutina y hacemos de lo cotidiano una noticia.