Edición 371

Historia de un fracaso y del futuro

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Buque de Papel presenta una edición especial de fin de año y recepción de 2011. Literatura, arte, deporte, música, danza y cine, los temas que encontrarán en este número. Un próspero año para todos nuestros lectores.
Escribir con el alma triste es difícil. Se puede caer en la obviedad, en el cliché, en el lugar común. Y no sale. O, por el contrario, bajar a la reacción violenta de no pensar con claridad y matar la frustración, una más en 35 años sin verlo campeón. Mejor dicho, nunca haber visto en mis 38 años de vida a Independiente Santa Fe coronar su esquiva y cada vez más lejana séptima estrella en el fútbol profesional colombiano. Y 2011 pinta regular para el equipo del alma. Sí, aún no lo supero.

Y ese domingo cualquiera, como la película, llegó un nuevo latigazo, el del remate del muchacho Wilber Medina, del Deportes Tolima, que como una exhalación de la marihuana que consume (fue suspendido varios meses por doping con la ganya) nos arruinó lo que todos los hinchas del rojo creímos era ya una realidad y era clasificar a la final del rentado. La bofetada nos regresó a la realidad de seguir pensando con el deseo y creer que ese equipo maltrecho, sin delanteros, a punto de caer en la Lista Clinton del narcotráfico iba a ser el campeón.

No ilusionamos de nuevo con los remates de Nazarit y que con sus goles definitivos nos devolvía el alma al cuerpo y nos hacía olvidar lo mal jugador que es. Tiene lomo, pero no lo sabe usar, porque no gana un solo salto contra los defensas, y mide más de un metro 85 y pesa más de 90 kilos de pura fibra. El negro, y lo digo con cariño y no racismo, demostró en el partido contra el Tolima lo que afirmo. En varias jugadas se tira con los pies por delante, y no como los caballos de carreras que estiran la trompa y la cabeza buscando ganar. Varios centros de Yulian Anchico terminaron casi en las laterales del arco defendido por el paraguayo Tony Silva, porque el nazareno se tiraba con los pies y no con la cabeza.

Al negro le hicieron comer el cuento, y se lo comió entero, que sus remates frontales eran de temer y que ningún arquero los podía atajar. Tal vez los guardametas perezosos que no hacían la tarea de mirar los videos. Pero nadie le dijo que el técnico del Tolima es Hernán “Chito” Torres, que fue arquero y de los buenos en los ochenta y que le dio un par de consejitos al “paragua”. Y se vio el resultado: le atajó tres, cuando, agrandados, el negro y el técnico cardenal, y los hinchas cantaban gol. Así que delantero, delantero, no lo es en propiedad, en especial, porque todavía es duro con la zurda y no maneja la pelota, esa eterna protagonista del fóbal y que muchos olvidan, con la propiedad que debe tener un jugador de fútbol moderno. O podría decir que escuché y lo llevo haciendo hace rato, una sarta de comentarios pelotudos de los “periodistas” deportivos con frases obvias, como la de decretar como figura del partido a quien hizo su trabajo y tan sólo paró tres remates. Tampoco fue el bombardeo a Londres en la Segunda Guerra Mundial. Santa Fe tuvo esas y otras escasas. Nada más. Hubo impotencia.

En fin, hay muchas cosas más por decir, pero hoy se respiraba esa tristeza en el aire bogotano. Los tres equipos dan risa y hay que aguantarse los comentarios hirientes de costeños, tolimenses, caldenses, quienes siguen viendo a esta ciudad, donde viven y comen, como una porquería, al igual que todo lo que signifique “bogotanidad”. Mejor no responderles. Puedo caer en el improperio y agarrarme a trompadas con más de uno de ellos. No vale la pena. Mejor es invitar a todos los lectores de Buque de Papel, Cotidianidad hecha noticia, a que nos acompañen en este número especial de Fin de Año. Estaremos cargados de nuestras colaboraciones culturales, deportivas, artísticas y políticas, acerca de cómo cierra este 2010 y las perspectivas para 2011. Este año, el que cierra, fue bueno en muchos aspectos para quienes conformamos esta tripulación. Tendremos en primicia los trailers de las películas que vienen en 2011, semblanzas de escritores que ya partieron y reflexiones sobre periodismo y literatura, acerca de la muerte y de la vida. Y cómo no, de fútbol, tango y salsa, esas pasiones como son el deporte y la música que potencian nuestra razón de ser cada año.

Les deseamos un buen descanso, pero les comento que a pesar de que esta edición permitirá reflexionar y parar para recibir al nuevo año con bríos, no nos detendremos y tendremos noticias para todos nuestros lectores en América Latina, como el próximo convenio que estamos a punto de lograr para el intercambio de información y ampliación de la red periodística, con un portal especializado en noticias colombianas, y con otro acuerdo, muy cultural, con un website oriundo de esa hermana tierra que es Argentina.

También daremos un fuerte impulso al servicio y convertiremos a Buque de Papel, en un portal dedicado a resolver esas pequeñas inquietudes de la cotidianidad, que a veces nos detienen, por falta de la información precisa y oportuna que nos facilitan la vida. Así que les deseamos, de todo corazón, un Próspero 2011.

*Abogamos por una postura de centro. No nos gustan los extremismos de derecha ni de izquierda, y a ambos les damos duro por igual. La vida no es blanca ni negra, es de matices y como tal, hay que entenderlos y tolerarlos. Pensar y amar son las tibias de nuestra bandera calavera. Asaltamos la rutina y hacemos de lo cotidiano una noticia.