Edición 368

Las rabietas del resentido

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Me tiene podrido el ex presidente, sí, “ex presidente” Uribe y sus peleas casadas hasta con su propia sombra. Ni en la casa se lo deben aguantar.

Es insoportable, cómo alguien ebrio de poder sigue en la borrachera de la excitación, cuando los genuflexos y lambones de todo el país y el continente acechaban su cohorte, sigue creyendo mandar, y hacerlo mal. Con la voz elevada y la rabieta a flor de piel dispara a diestra y siniestra su concepción chata e interesada del mundo, uno plano de beneficios creados para sus amigos y familiares.

Luego del fracaso de sus clases en universidades gringas, de donde lo sacaron por las protestas de miles de desplazados que tuvieron que salir del país por sus ocho años de régimen y de amenazas rampantes de paramilitares y narcos, que nunca encontraron una respuesta adecuada por la coja, ciega y sorda justicia nacional, ahora no se pierde cuanto foro se haga en el planeta sobre el país, y de colarse o hacerse invitar a las malas para ir a avasallar y a imponer su verdad, una que costó miles de muertos, y que lo seguirá haciendo. Porque ¿quién me va a negar que la guerra sigue, que las Farc siguen vivas cuando dijo que las iba a acabar, que los paramilitares que tanto protegió y desmovilizó se reciclaron y ahora los llaman eufemísticamente “Bacrim”, o “bandas criminales”?

Así que seamos honestos de una buena vez: ¿cuál seguridad democrática alcanzada si seguimos en las mismas y con los mismos, o es que hay seguridad en las calles de las ciudades? Pregúntenles a quienes atracan a diario en las capitales o a los familiares de quienes asesinan y masacran.

Ahora, la última pelea con el Nobel de Paz, Adolfo Pérez Esquivel en Argentina, en un foro de la izquierda donde este paracaidista aterrizó, sí fue la tapa. Quedó demostrado que no respeta a nadie, ni a su sombra. Porque el Twitter se convirtió en su público, y los medios arrodillados de siempre, buscan hacer noticia en la grosería y el irrespeto que genera este personajito.

En ese foro se denunció que su hermano, Santiago era el líder de grupos de limpieza social en varios municipios de Antioquia y donde algunos procesos judiciales fueron truncados extrañamente durante los 8 años de régimen de Alvarito. O los testimonios de sus ex amigos los paras extraditados, a los que no les cumplió acuerdos que sólo el loquero Luis Carlos Restrepo sabe, que decidieron confesar esas relaciones peligrosas, cuando ya nadie les cree, ni creerá.

Sería interesante que el denominado adalid “de la ternura” explique qué fue lo que negoció con los representantes del terciopelo de la motosierra. Pero guarda silencio, uno que lo hace cómplice.

*Abogamos por una postura de centro. No nos gustan los extremismos de derecha ni de izquierda, y a ambos les damos duro por igual. La vida no es blanca ni negra, es de matices y como tal, hay que entenderlos y tolerarlos. Pensar y amar son las tibias de nuestra bandera calavera. Asaltamos la rutina y hacemos de lo cotidiano una noticia.