Edición 353

Mescolanza de pensamientos

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Tanto vértigo, tanta imagen en infinidad de aparatejos multi tecnológicos y, al final, se escribe peor, se lee menos y mal. Tanta "info y data" que apabulla y que desorienta. Se recurre con facilidad al Google y la mente se aleja cada vez más de la "memoria".

Para que memorizar si apretás una teclita y tenés todo al alcance de la vista. Cada vez se tiene menos sentidos naturales. En realidad, nada tiene sentido.

La imagen lo es todo y los ojos ven tantas cosas, que se termina no viendo le que en verdad hay que ver.

Tanta tecnología al alcance de la mano, tanta información que no se tiene el tiempo para el análisis, para la conversación, para el intercambio de ideas.

Vemos tantas películas por la TV que ni nos acordamos tres días después qué fue lo que vimos. ¿Será por eso que repiten tantas veces las mismas películas?

Recuerdo cuando íbamos al cine y luego hablábamos de lo que vimos durante una semana. Desmenuzábamos cada escena hasta agotar el tema.

Lo mismo ocurría con el fútbol. Veíamos el partido el domingo (o el sábado si el equipo estaba en otras categorías) y comentábamos el partido durante toda la semana al tiempo que palpitábamos el próximo encuentro.

Además, la mayoría de los jugadores estaban años en el club y uno recordaba la alineación de la mayoría de los equipos del campeonato.

No había problema para coleccionar figuritas porque los equipos mantenían las mismas formaciones durante largo tiempo.

Hoy no me acuerdo como formó River o Racing, o quién sea, la semana pasada.

Íbamos a la cancha y veíamos el partido todos los hinchas mezclados. Y no pasaba nada. Yo iba al "Monumental" caminando desde la estación

"Belgrano" codo a codo con hinchas rivales. Todos juntitos caminábamos por el boulevard y jamás hubo problemas. Hoy, los hinchas entran separados por varias cuadras, vallas y multitud de policías mediante.

En mi juventud queríamos saber más. Ampliar nuestros conocimientos. Y lo único que teníamos era la radio y los libros.

Sabíamos que Belgrano creo la bandera y no dudábamos en decir la fecha de su creación y en donde. Sabíamos lo que era una ópera y quien salvó a San Martín en San Lorenzo.

Hoy, con mucha tristeza escucho a los jóvenes decir que Belgrano es un barrio y minga de que sepan que fue lo que hizo. La ópera es una galletita y a San Martín lo conocen porque está en un cuadro en el aula.

Son más importantes los "Guachiturros" que José Larralde, los programas pedorros de espectáculos que el canal "Encuentro". Y así es todo.

Tristeza grande de ver cómo se escribe en los correos electrónicos o en Facebook. "Haya" es lo mismo que halla, allá o haiga. "Vaya" es lo mismo que valla, baya; "Haber" es lo mismo que haver o a ver, y para señalar un lugar se usa el "ahy". Tubo es lo mismo que tuvo y a la inversa, las s y las c, las b y las v, se intercambian con una notable facilidad y sin ningún pudor.

La síntesis antes que nada: t por te, x por por, qpor qué, xq por porqué.

Cervantes y Borges se revuelcan en sus ataúdes y la Real Academia se pregunta para qué existe.

No importa, nuestra Argentina sigue adelante a pesar de todo y de todos. ¡Aguante "Bailando por un sueño", Rial, Canosa, Montero, Barbieri-Bal, Infama, las Ipolitakis y Zulma Lobato, viejaaaa!

*Abogamos por una postura de centro. No nos gustan los extremismos de derecha ni de izquierda, y a ambos les damos duro por igual. La vida no es blanca ni negra, es de matices y como tal, hay que entenderlos y tolerarlos. Pensar y amar son las tibias de nuestra bandera calavera. Asaltamos la rutina y hacemos de lo cotidiano una noticia.