Edición 352

La terna para fiscal general

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Me gustaría que siguiera al frente de la Fiscalía una mujer. Ha sido una treta solapada y muy pensada la demanda que tumbó a Vivian Morales quien tuvo pantalones para no amilanarse ante los pesos pesados que le llegaron a su Despacho.

Su estómago no sufrió de empacho ni su mano tembló ante los hechos - que son tozudos -. Mandó a la cárcel a los responsables, a sabiendas de que muchos amigos la miraban airados por ello. Y por eso, le cobraron su osadía.

La Fiscalía, el organismo más importante para cuidar la salud del Estado, ha quedado estupefacta. ¿Quién asumirá ese cargo? Cargo, sí. Es abrumadora carga y/o responsabilidad civil y ética.

Quien acceda deberá entender que en Colombia sí se puede hacer justicia. O sea, que las penas, la cárcel, no es solo para los de ruana. Que los de cuello blanco tienen las uñas largas y el cuero duro. No sienten que están delinquiendo y que cometer un delito es apenas un juego de ruleta sin única bala. Dan vueltas, recurren a dilaciones, ponen tutelas, buscan en la ley el portalito abierto que dejaron cuando la redactaron en el Congreso. Tienen amigos que harán lo imposible para lanzar dardos como lo hacían los hugonotes por encima de los muros.

La terna que ha enviado a la Corte Suprema es obvia. Dos mujeres para dar la sensación de que quiere seguir con ellas, allá en la Fiscalía. Y un hombre tan solo. Cualquiera diría que la balanza por fin se inclinó a favor de la mujer en Colombia. Pero no. A la señora María Luisa Mesa, rosarina, la conoce el sector privado y debe ser muy cercana al presidente que en su autonomía le demuestra su aprecio poniéndola en el podio. A Mónica de Greiff, abogada administrativista ya la conocemos porque ha gozado de puestos en la burocracia. El último empleo que tuvo fue la gerencia de Energía en la Alcaldía pasada. Tiene a su favor que es hija de exfiscal general.

El hombre que ha merecido estar en la terna es un penalista y constitucionalista que lució su buen juicio cuando estuvo en la más alta Corte, incluso, fue su Presidente. Sin embargo, tendría que declararse impedido en caso de que se hallaran controversias graves en Saludcoop, EPS que ha sido muy cuestionada. También ha sido consentido de puestos en el gobierno y en el sector privado por las luces que aporta y la autoridad de su inteligencia.

En fin. Corresponde ahora a la honorable Corte Suprema de Justicia, con todas las letras, señalar al "elegido" con su estudio y capacidad de discernimiento. En el próximo pasado decisiones suyas han sido de salud para la Patria, aunque costaron rabietas y un poco de descarrilamiento de otros trenes. Justicia es una palabra cortante más que la espada de Damocles que se demoraba en caer sobre la nuca. Qué falta que le hace a Colombia una decisión sabia. No puede dejar una mínima sombra de duda la escogencia. Necesitamos pulcritud, transparencia y las Cortes deben dar ejemplo.

Que baje Júpiter con su toga y su voz de trueno, que baje Temis, que venga Salomón y parta esta criatura tricéfala y deje contentos a tirios y troyanos. Y que quien suceda a la insobornable Viviane Morales siga el camino sin mirar a lado y lado por donde abundan las sirenas con cola.

En http://www.elespectador.com/impreso/vivir/articulo-332245-nomina-de-saludcoop-era-palacino

http://www.elespectador.com/impreso/temadeldia/articulo-332676-el-bloque-contra-saludcoop

*Abogamos por una postura de centro. No nos gustan los extremismos de derecha ni de izquierda, y a ambos les damos duro por igual. La vida no es blanca ni negra, es de matices y como tal, hay que entenderlos y tolerarlos. Pensar y amar son las tibias de nuestra bandera calavera. Asaltamos la rutina y hacemos de lo cotidiano una noticia.