Edición 363

Un lustro navegando

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Cinco años al frente de esta idea que surgió una tarde cualquiera de octubre de 2006, en medio de un concierto en el Planetario y que nos ha traído hasta estas costas informativas, nos hacen tener la percepción del paso acelerado, pero a su vez, lento del tiempo.

Un 9 de abril de 2007 comenzamos esta aventura maravillosa de navegar por las aguas del ciberespacio, cuando hacerlo significaba replicar el imperio del blog en aquel entonces, y que hoy ya es obsoleto por los nuevos aparatos tecnológicos como los celulares inteligentes.

El reto era crear un portal periodístico que manejara estándares de calidad, pero que hiciera parte de una empresa montada con todas las de la ley, y que ahí va, soportando crisis, pasando de mitos, de problemas, de místicos, de hackeos. Y lo hemos logrado, con muchas horas de trasnocho, naufragios, pérdidas monetarias y hasta de amigos.

Han sido 188 números, mal contados, con interrupciones al acabar los años, o cuando los ciberpiratas nos han hecho de las suyas, por el simple hecho de opinar libremente y ser un barco enarbolando la bandera pirata del no tragar entero y abrir las puertas a todos los que quieran subir. Muy pocos lo han hecho y asumido, poniendo de su parte, de su tiempo, de su trabajo, de su esfuerzo. Para todos ellos un abrazo fraternal y el agradecimiento hecho lágrima: don Miguel, Grisel, Renzo y Mariano, en Argentina; don Leopoldo, en Cali, Leonardo Alba, con su tango, en Italia; Gloria Cepeda, en Venezuela, Jorge Consuegra, aquí en Bogotá, y Edwin Bernal, de GeosDigital.

Pero también para quienes hicieron sus prácticas universitarias en este sueño, como John, Juan Carlos, Gloria, Alexis, Frank Ricardo, Patty, que aprendieron a verlo nacer, crecer, caminar, y correr.

Los frutos ya comenzaron a verse, con el premio que ganamos al mejor portal comunitario de la alcaldía bogotana en 2011, con el cubrimiento que hicimos de Rock al Parque, y entendiendo que la comunidad roquera del país se congrega todos los años en el Simón Bolívar. Con ellos compartimos tres días de historias, hambre, frío, lluvia, sol y música, y constituyen un cuerpo social hecho expresión, es la juventud que se hace sentir. Decir lo contrario, que los jóvenes no son un grupo comunitario es vivir anclado en el pasado y no entender que ellos son los que manejan desde ya este cuento, este país de jirones con el que contamos y el que debemos construir.

Vienen proyectos, otros más, como el expresado al inicio del año, y es montar la radio web Buque de Papel, con una programación 24 horas, informativa y cultural; iniciativa que demandará más esfuerzos, inversión y trabajo; todo hecho para nuestros lectores en Colombia y Argentina.

Y queremos –trabajamos para ello- constituirnos en el referente universitario de periodismo y comunicación. Alumnos con los que tengo el privilegio de compartir en las universidades Nacional de Colombia y Sergio Arboleda, de Bogotá, ya han navegado con nosotros y demuestran sus ganas cada día.

Así que este es un telegrama o marconi naviero que enviamos, que a diferencia del S.O.S del Titanic hace 100 años (el 14 de abril) es un mensaje de agradecimiento y de mayor compromiso con esta pasión que nos mueve e inspira todos los días al levantarnos: hacer periodismo, "el oficio (profesión) más bello del mundo".

*Abogamos por una postura de centro. No nos gustan los extremismos de derecha ni de izquierda, y a ambos les damos duro por igual. La vida no es blanca ni negra, es de matices y como tal, hay que entenderlos y tolerarlos. Pensar y amar son las tibias de nuestra bandera calavera. Asaltamos la rutina y hacemos de lo cotidiano una noticia.