Edición 368

"El espíritu nos diferencia de los chimpancés”: Agustín Paniker

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Es el creador y director de la Editorial Kairós dedicada a libros de ensayo sobre India, Oriente, espiritualidad, psicología y filosofía.

- ¿De dónde viene su apellido Paniker?

El apellido Pániker proviene del sur de la India, concretamente del estado de Kerala, de donde era originario mi abuelo. Hay quien prefiere la grafía Panikkar o Panicker. Es un título de casta, al parecer otorgado por un rey local a algunos de sus bravos guerreros y maestros en artes marciales. Dicho lo cual, debo confesar que yo no he descubierto en mi ninguna vena guerrera. Deben pesar más mis genes catalanes, vascos o franceses.

- ¿Desde siempre su vida estuvo sumergida en el mundo de los libros?

Sí. Mi padre es filósofo y escritor; y madre, dibujante y escritora. Yo entré a trabajar en la editorial a los 18, hace ya más de 35 años. Precisamente después de leer un par de libros de Kairós (El paradigma perdido de Edgar Morin y El camino del Tao de Alan Watts), que dejaron bien claro que mi universidad estaba precisamente allí. Opté por no proseguir con mis estudios universitarios y decidí sumergirme de lleno en el trabajo de editor, con el beneplácito de mi padre. Por si eso no fuera suficiente, también compagino mi trabajo de editor con el de escritor de libros de ensayo (relacionados, mayormente, con la India).

- ¿En su casa siempre tuvieron la costumbre de leer un libro antes de ir a la cama?

No. Yo tardé cierto tiempo en aficionarme a la lectura. Me entretenía mucho más la escritura (o la música, confieso). Yo pienso que hay otorgar a los niños el marco adecuado para que puedan disfrutar de la lectura, pero sin imposiciones ni obligaciones. Ocurre que el objeto "libro" ha perdido cierto gancho para las generaciones más jóvenes.

- ¿Cómo y cuándo nació la idea de crear una editorial?

Kairós la fundó mi padre, Salvador, en 1965. ¡Próximamente celebraremos nuestro 50º aniversario! La idea original, en la España de los sesenta, era crear una editorial intelectualmente independiente que pudiera publicar libros de ensayo, psicología, espiritualidad o filosofía aunando calidad, rigor pero también comercialidad e interés.

Cincuenta años más tarde, con casi 800 títulos publicados, puedo decir que mantenemos este mismo espíritu. Independencia (también de los grandes grupos editoriales, tarea difícil en estos tiempos), rigor (nos hemos ganado bastante prestigio en el campo de la espiritualidad, la psicología profunda o el ensayo) y amenidad (creo que la calidad no tiene por qué estar reñida con la amenidad).

- ¿Qué significa Kayrós?

Es una palabra griega que significa "tiempo oportuno", "momento preciso". A diferencia de "kronos", que es el tiempo lineal en general, el "kairós" es un tiempo cualitativo. Ha llegado el "kairós" para que los lectores colombianos conozcan con más profundidad Kairós.

- ¿Cuál fue el primer libro que publicó la editorial?

Fue un libro de fotografías (curiosamente, un formato que ya no cultivamos en la actualidad) sobre el litoral mediterráneo de Cataluña, la ya entonces famosa Costa Brava. El libro se llamó Costa Brava Show y se hicieron ediciones en español, alemán y francés.

- ¿Oriente siempre ha sido para usted una idea constante?

Yo me enamoré de la India, tierra de algunos de mis antepasados, en mi primer viaje a aquellas tierras, a los 20 años. Desde entonces he regresado en numerosas ocasiones y he hecho de la India mi foco de interés como escritor (como editor, el radio de interés es más amplio) y me siento casi un ciudadano de adopción de aquel país.

He escrito sobre distintas religiones de la India (jainismo, sikhismo...), sobre aspectos de su historia, sociedad o política (en mi libro Índika). Y en la actualidad estoy acabando un grueso volumen sobre la sociedad de castas la India, que aparecerá a finales de este año. Pero también he viajado con frecuencia a otros países de Asia. Para concluir que eso de "Oriente" es un concepto más ficticio de lo que nos parece. Dice más sobre quien lo pronuncia que sobre la composición factual del mundo.

- ¿Cree que los hombres necesitamos algunos gramos diarios de sentido místico?

Pienso que la dimensión espiritual o mística es connatural al ser humano. Forma parte de nuestra consciencia. Es casi lo que nos distingue de nuestros hermanos, los bonobos y chimpancés. Fíjese que la primera manifestación de homo sapiens (neanderthal) es el enterramiento ritual, hace unos 80.000 años.

El fenómeno religioso es tan potente que todavía no se ha hallado una cultura o pueblo que no tenga algo que los antropólogos no vacilarían en llamar "religiosidad". Es una de las expresiones estelares del homo symbolicus. Ocurre que, como sucede con el oído musical, no todo el mundo tiene la misma sensibilidad mística o predisposición espiritual. O puede suceder que –como es cada vez más frecuente– las personas cultiven esa dimensión en contextos mucho más seculares y aparentemente poco espirituales: el arte, la política, el deporte, la acción social, la psicoterapia...

Esta es una transformación muy interesante del fenómeno espiritual y religioso. No es que seamos menos religiosos, es que somos diferentemente religiosos. Pero el anhelo por cierta trascendencia sigue presente.

- ¿Cree que de verdad "la religión es el opio del pueblo?

La religión puede devenir, y con frecuencia así ha sido, el opio del pueblo. Y cosas incluso peores. En nombre de la religión los humanos hemos cometido crímenes atroces; hemos aniquilado culturas y civilizaciones, declarado guerras santas, yihads, cruzadas, torturas, sacrificios animales, atentados suicidas, etcétera. La religión puede ser un instrumento de opresión muy poderoso; y un gran negocio.

Ocurre que los humanos asimismo hemos creado en nombre de la religión obras de arte extraordinarias, hemos elevado civilizaciones enteras a su derredor, hemos fomentado expresiones de bondad y moralidad (como la misericordia o la compasión), creado obras de sabiduría excepcionales, capaces no de adormecernos como el opio, sino de liberarnos precisamente de la ignorancia y el sufrimiento.

La religión ha legitimado regímenes políticos opresivos pero también tiene un potencial de incitar a la transformación e incluso a la rebelión. Dependerá de qué aspecto queramos destacar que la religión puede aparecernos como lo más precioso de nuestras vidas o como algo de lo que antes nos desembaracemos, mejor. Pero igual que la economía, el arte, la gastronomía o la política, no es "algo" distinto de las sociedades y culturas que la han engendrado y desarrollado.

- ¿Cómo surgió la idea de escribir El sueño de Shitala?

Quería indagar en el fenómeno religioso de una forma amena, entretenida (de ahí el recurso, por momentos, a mis propias experiencias y viajes), a la vez informando y entreteniendo; pero destapando ciertos prejuicios, proyecciones y a prioris (empezando por la pregunta más envenenada: ¿Qué es la religión?) o reflexionando sobre el papel de los textos sagrados, el ritual, la creencia, la relación con la política, y un largo etcétera.