Edición 374

No todos los chicos leen lo mismo ni de la misma manera

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No todos los chicos leen lo mismo ni de la misma maneraEl argentino Francisco Gorostiaga convoca a todos los escritores de las letras infantiles a participar en el Premio Uranito.

  • ¿En qué año se resolvió crear el Premio Uranito? La primera convocatoria fue en el 2012. No se trata de un premio sino de una convocatoria. Hago la diferencia porque no es que se publican uno o dos textos y hay un monto alto de dinero detrás. Lo que se busca con la convocatoria son varios textos (en la convocatoria de este año diez libros en total) y con la cantidad y diversidad cierta apertura. Abrir las posibilidades a nuevas voces. Se premia a los seleccionados con la publicación del libro y un adelanto de derechos de autor.
  • ¿Cuáles fueron los objetivos del premio? El objetivo es el mismo que el del sello. Ir por lo nuevo, tratar de interpretar las necesidades de los chicos, tener un alcance regional, fomentar la escritura y la lectura.
  • ¿Cómo fue la participación de los escritores a las convocatorias? En general, la participación es excelente. Recibimos muchos textos. En la última fueron cerca de 400 textos, entre cuentos (200 cuentos), novelas (48 novelas), novela gráfica (9), historieta (7) y poemarios (11). Igual esa fue una convocatoria muy amplia en cantidad de temáticas, además estuvo abierta durante más tiempo.
  • No todos los chicos leen lo mismo ni de la misma manera¿Y los pequeños grandes lectores cómo respondieron? A los chicos les gusta mucho lo que editamos. Sin embargo, creo que la literatura infantil tiene diversos aspectos y que no todos los chicos leen lo mismo ni de la misma manera. El comportamiento, en ese sentido, es parecido al público adulto. Hay gente que es más arriesgada y busca lo experimental y novedoso, y otra que se aferra más a lo clásico.   Hay lectores que se inclinan más por el policial y el terror, y otros por el maravilloso, el fantástico o la ciencia ficción. Son varios los factores y es importante detenerse y tratar de entender las inquietudes de todos los chicos. La literatura infantil está mediatizada por los padres, por un lado, y los maestros, por el otro. Las escuelas y los ministerios tratan de ponerse al día. Parte del trabajo de las editoriales es tratar de interpretar y expresar las necesidades de los niños de hoy en la región.
  • ¿Se ha pensado en hacer el premio que cobije más y más países? La convocatoria está en un proceso de expansión. Comenzó por la Argentina, luego por la Argentina y Colombia, en la convocatoria actual se sumaron Uruguay y Chile. Esperemos que para las próximas se puedan sumar Perú, México y otros países más.
  • ¿Cómo ha sido la participación -a nivel números- de los países que han enviado sus originales? La participación es muy buena. Se diferencia bastante de las de los años anteriores por no incluir cuentos para libro-álbum, ni poesía ni historieta. Cada año buscamos algo diferente. La idea de esta convocatoria es ceñirnos a narrativa (novela o libros de cuentos enteros) de tres géneros (policial, terror y ciencia ficción) en un rango de 8 a 12 años aproximadamente. Esta propuesta reduce un poco en número las cantidades, pero ya se presentaron 60 textos de larga extensión (novelas y libros de cuentos).
  • No todos los chicos leen lo mismo ni de la misma manera¿Con que cifra estuvo presente Colombia? Faltando más de un mes para el cierre, que es cuando más trabajos llegan, Colombia se lleva un 35% de las presentaciones, Argentina un 40%, Uruguay 14% y Chile 11%
  • ¿Cree con este premio Uranito se seguirá consolidando con el sello que estará con los niños? No creo que haya un solo sello. El mundo de la literatura infantil y juvenil es muy grande y hay que agradecer eso. Más allá de las competencias.   Hay editoriales de todo tipo y eso suma mucho. Uranito se destaca por novelas fantásticas como Ana y la maldición de las pecas de Nicolás Schuff y Damián Fraticelli; libros didáctico-informativos desestructurados como ¡Mi familia es de otro mundo! o ¿Qué es esto? (ambos de Cecilia Blanco y Daniel Löwy); adaptaciones de fábulas entre las que se pueden encontrar Fábulas enganchadas de Graciela Repún y Enrique Melantoni o 6 leyendas de América Latina de Margarita Mainé; libros álbum como De cómo le creció el cuello a las jirafas de Emilio Restrepo y De comienzo y finales de Liliana Arias (ambos colombianos); y libros que mezclan historias con recetas o instrucciones para armar, como Quiero ser titiritero de Patricia Suárez.
  • ¿Tienen nuevas propuestas para aumentar el número de escritores en la convocatoria? El departamento de prensa de Urano en las distintas casas se encarga de darle difusión, a través de medios gráficos, digitales, portales de internet, radios, librerías. La expansión hacia otros países y la variación del rango de edad y género literario también son motores para invitar a una mayor cantidad de autores.