Edición 363

Tatuado por el destino

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Tatuado por el destinoHarold Molina es un bogotano de 28 años de edad, que tiene como pasión y al mismo tiempo como negocio tatuar en la piel. En el año 2007 decidió establecer su propio local de tatuajes y piercings llamado “In Da Flesh”, para solventarse económicamente y trabajar en lo que mejor sabe hacer, “rayar cueros” (tatuar piel).

Con estudios secundarios y un curso de Ingles finalizados, más sus facultades innatas para el dibujo, a mediados de la década del noventa Harold decide convertirse en tatuador profesional, pero no sin antes pasar por los debidos obstáculos, como ser empleado, aprendiz, trabajar con equipos caseros y lo peor, ser mirado con desconfianza por no tener una trayectoria establecida en el naciente mundo del tatuaje colombiano. 

En el 2010 y con casi 11 años de ejercer la profesión de “rayar cueros”, Harold se ha ganado con disciplina y constancia un  nombre en el cosmos del tatuaje bogotano. Hablamos con él para que nos cuente algo referente a la historia del tatuaje y sus inicios en este oficio.

Tatuado por el destino-¿Cuéntenos algo del origen del tatuaje?

El tatuaje es una práctica ancestral que se remonta más o menos al siglo XVIII, entre las tribus de Nueva Zelanda para tener una personalidad propia. Los egipcios también marcaban a sus momias. Así esta práctica se extendió a China, Japón y otros países asiáticos, los cuales los utilizaban para identificarse, reconocer algún rango,

como amuleto de buena suerte, hasta hoy en día que se hace por adorno o por razones personales.

-¿Cómo se inició en este oficio?

Comencé dibujando y la música (rock), tuvo una gran influencia en mí. Después, haciendo unas precarias maquinas de tatuar, al tiempo conocí gente que sabía más que yo y ahí me encarrilé en el cuento.

-¿Todavía la sociedad actual ve el tatuaje como algo malo?

Afortunadamente la gente ha perdido el tabú, ahora los dibujos son más grandes, con más colores y con programas de televisión como: “Miami Ink”, en el que muestran cómo es el entorno del tatuaje, se dan cuenta que puede llegar hacer algo artístico o conmemorativo. Entonces por esa razón ya lo ven con ojos diferentes, pero no deja de haber algo de estigma.

Tatuado por el destino-¿Se ha convertido con los años en moda?

Hay gente que lo toma así, pero es algo como más cultural o para otras personas es espiritual.

-¿Cómo tomaría el hecho que un hijo suyo decidiera tatuarse?

No creo que tenga algún criterio para decirle que no lo hiciera, pero sí le explicaría las cosas que hay que tener en cuenta, como son el cuidado, la limpieza y la responsabilidad.

-¿Es rentable este negocio?

Lamentablemente en Colombia es mal pago, entonces para que pueda ser beneficioso hay que esforzarse y ocuparse demasiado, puede que uno sobreviva con esto, pero debería ser mejor. Alguna gente debería tomar conciencia de que uno da garantías de salud, higiene, pigmentos y un trabajo profesional sobre la piel.

Tatuado por el destino-¿El tatuaje es un arte?

Totalmente, para mi es el último de los artes.

-¿Es bueno el nivel de los tatuadores colombianos?

El nivel es muy bueno, tanto así que algunos que han salido al extranjero han obtenido premios por su labor. En el ámbito suramericano Brasil manda la parada, pero muy cerca están Argentina y Colombia.

-¿Cómo se visualiza en veinte años?

Tatuando por toda parte, expandiendo mi local, ¡tiene que ser así!