Edición 375

El testimonio de Mockus - ¿Siente que tiene la fuerza para enfrentarlo?

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El testimonio de Mockus
¿Siente que tiene la fuerza para enfrentarlo?
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-¿Siente que tiene la fuerza para enfrentarlo?

El testimonio de MockusEn Colombia hay dos tendencias que se contraponen de cierta forma. La primera es la de apostarle al ganador, la fácil. Se cree que ayudar al que va ganando es importante, así a los tres días se arrepienta y reniegue.  Y una segunda tendencia es el voto justiciero.

Lo único importante es que la gente evalúe qué es lo mejor.

-Si la reelección no hubiera pasado, muchos candidatos posarían de herederos de Uribe ¿Usted se siente así?

En las dos ocasiones en que fui alcalde, claramente fui continuista. Esto no quiere decir con todo, sino tener una predisposición de hacer un empalme muy cuidadoso para no desvirtuar programas que vienen funcionando bien.

Con mis predecesores no tuve relaciones estrechas, pero fomenté programas como el autoavalúo. He exagerado tratando de decirle a la sociedad en qué soy innovador, pero no voy a romper las cosas que  estén funcionando bien. Seré continuista con lo que funcione bien, pero radicalmente complementador en otras.

-¿Tiene diferencia o no, con el Presidente?

La gente debe ver con claridad la identidad de Uribe, sus prioridades y las mías y mis restricciones. Yo no voy a sobornar al Congreso, no voy a matar a personas vía grupos raros interpuestos. NO DIGO que esto esté sucediendo, pero en ciertas regiones hay gente que siente que todavía no hay un Estado de derecho, sino una mezcla con grupos que están fuera de la ley.

Así como tengo una agenda muy clara para desmontar el narcotráfico, creo que el país necesita desmontar los paramilitares por la vía de la fuerza pública, pero también con la argumentación, método que se debe aplicar también al fenómeno guerrillero.

Mantendría de Uribe el fortalecimiento de la fuerza pública, la firmeza y la autoridad. Las sociedades tienen derecho a tener varias ofertas.

-¿Algún caso para mencionar?

El Presidente ha sido más flexible de lo que yo sería, pero compenso mi firmeza con mucha más pedagogía. Si estuviera en el puesto de Uribe, hace rato le hubiese explicado a la sociedad la definición y el origen del paramilitarismo, sus razones, incidencias y peligros.

No sólo tengo la disposición de hacer la paz y justicia de transición, sino que debe quedar en claro para el país que paramilitarismo ¡Nunca más!

-¿Al Presidente le falta más pedagogía?

El testimonio de MockusHay una especie de diplomacia que no deja revelar el cuento completo. Por eso son las suspicacias y se lee en la prensa que se desmovilizan unos grupos paramilitares pero aparecen otros. El Presidente no ha dicho con suficiente claridad que ese mecanismo no es aceptable. Hay que sanar lo  antiguo desde el punto de vista de las víctimas del paramilitarismo, cosa que Uribe menciona muy pocas veces. Hay toda una pedagogía por hacer.

-¿Qué haría con la fuerza pública?

El ejército y la policía pueden hacer mucho, pero no solos, y mucho menos si actúan como lo hacen, sin pedagogía. Con ese ingrediente sus resultados serían diferentísimos. Fumigación de  cultivos ilícitos sin concientización de los costos negativos de esa actividad en toda la sociedad, no funciona.

El partido se cocina

-¿Cuáles serían los ejes temáticos de ese nuevo partido que plantea?

Primero, debe haber coherencia entre medios y fines. Eso significa no utilizar la violencia, la corrupción o el clientelismo a cambio del voto.

El segundo elemento es “la cultura cuenta”, porque se debe transformar la cultura para ser competitivos y ‘zanahorizar’ al país. Se pueden reducir los homicidios asustando a la gente con cárcel, pero esa tarea con nuestro nivel de impunidad es difícil de lograr.

Necesitamos activar los mecanismos de control y rechazo social al uso de la violencia y de la corrupción. Necesitamos una especie demarcación persona a persona, como en el fútbol.