Edición 374

“Bogotá debe tener más vida cultural”: Catalina Ramírez (I)

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“Bogotá debe tener más vida cultural”: Catalina Ramírez (I)Primera de dos partes, de la entrevista adelantada por nuestro colaborador e integrante del proyecto Zona Común, con la cabeza visible del arte y la cultura en la ciudad. Perspectiva.

Para comprender como se va construyendo la Bogotá sin indiferencia desde la cultura, Buque de Papel entrevistó a la Secretaria de Cultura de Bogotá, Catalina  Ramírez.

Las acciones y proyectos a favor del arte y la cultura pueden pensarse mejor desde sus respuestas, y de esta manera,  como decimos desde esta apuesta de periodismo cultural, seguir remando:

-Además de los estímulos, premiar la vida y obra de los artistas, ¿qué otros mecanismos pueden fortalecer la organización del sector artístico y cultural de la capital?
Esta pregunta resulta pertinente y de gran valor por los alcances que pueden proponerse desde la gestión pública. Creo que hay varios aspectos importantes que podrían fortalecer en gran medida al sector artístico de la ciudad. Primero, el mejoramiento y adecuación de la infraestructura. A todas luces es prioritario para el desarrollo de las artes contar con escenarios e infraestructura adecuada y de calidad para el sector. La salas y escenarios existentes son privados, y requieren de atención y apoyo permanente, en especial aquellos que no tienen vocación comercial, dado que han prestado un servicio y atienden en gran medida las demandas del sector artístico. En ese sentido el Estado adelanta programas para proveer escenarios dotados y construidos con estándares que permitan la circulación y creación artística. Esta prioridad debe ir acompañada de una estrategia de generación de contenidos en cada escenario construidos desde, con y para proyectos artísticos que ponderen la trayectoria, pero que igualmente sean versátiles y abiertos a la innovación y a la creatividad.

Dos, la generación de estrategias de comunicación. La inapropiada y deficiente información es uno de los principales obstáculos que impiden la visibilidad de toda la oferta cultural de Bogotá, dado que los medios de comunicación masiva no cuentan con suficientes espacios de información y divulgación para las artes. Su información es fragmentada, generalmente mezclada con farándula y es intermitente. En este sentido resulta prioritario su compromiso como generadores de opinión pública, pero además encontrar nuevas formas de animación e información ciudadana que contribuyan a fortalecer una comunicación personalizada y mucho más accesible a los habitantes de la ciudad.

Tres, formación de espectadores. Esta estrategia requiere de una política de Estado con inversión de recursos para adelantar programas, en especial una escuela de formación de espectadores que contemple las franjas de población (Niños, niñas, jóvenes, adultos y adultos mayores) y con cada una de ellas desarrolle una propuesta que permita el disfrute, desde el conocimiento cada vez más profundo de las prácticas artísticas. En este sentido pueden servir de ejemplo las escuelas de formación de espectadores que en Argentina ha desarrollado el Ministerio de Educación en todo el país, en Uruguay, Chile y España, países que pueden tener contextos que se asimilen en gran medida al nuestro.

Este aspecto también supone un intenso trabajo de animación, pero sobre todo de acceso de todas las comunidades, con un compromiso profundo desde el sector educativo que permita a las nuevas generaciones el contacto habitual, casi diario y permanente con las expresiones del arte. Las prácticas  que se desarrollan en colegios deben incorporar a las artes como una prolongación del acontecer académico, no como una eventualidad desarticulada de la formación integral. 

El  cuarto punto es el de Políticas de internacionalización. Colombia en todos los escenarios del mundo. El desarrollo y fortalecimiento de las prácticas artísticas requieren de una mirada que permita el intercambio permanente, brindar facilidades y abrir espacios democráticos  para que los artistas, grupos, colectivos, agentes y gestores del sector puedan asistir a diversas muestras, eventos, festivales, bienales, etc. dentro y fuera del territorio de la nación.  Esto es contar con recursos y alianzas internacionales que faciliten la circulación., fortaleciendo nuestra imagen, pero sobre todo buscar en el mundo globalizado que se visibilice nuestra identidad.

Cinco, una ciudad para las artes. La normatividad y legislación para espectáculos, presentaciones e intervenciones artísticas en la ciudad debe ser adecuada, mínima y flexible, debido a los alcances que pueden obtenerse en la apropiación del entorno. La procura de incorporar a la cotidianidad de la ciudad el encuentro de los ciudadanos alrededor de las manifestaciones artísticas deben ser una prioridad y su avance potenciaría en gran medida la construcción colectiva de una ciudadanía activa y en capacidad de disfrutar, apropiar y defender el territorio físico donde habita y el territorio imaginado en donde construye sus sueños y sus ideales.

-Hablemos de las proyecciones a 10 años ¿Qué tema propondría para el próximo encuentro de Zona Común?

“Bogotá debe tener más vida cultural”: Catalina Ramírez (I)Una discusión que permita identificar los programas y proyectos que deben priorizarse en Bogotá para fortalecer cada una de las áreas artísticas y para estimular su desarrollo, visibilidad, apropiación e internacionalización en la próxima década, contemplando nuestras realidades políticas, normativas, sectoriales y desde una perspectiva estratégica. Hay que incorporar un intercambio de información que permita visibilizar las prácticas del campo, especialmente identificando todos los niveles de acción, es decir las iniciativas privadas, mixtas y estatales.

-En el proceso de descentralización, ¿qué pasará con los recursos de la cultura. ¿Será clientelismo o mejores procesos culturales?

En cumplimiento del Decreto Distrital 612 de 2006, el anterior Instituto Distrital de Cultural y Turismo, hoy Secretaría Distrital de cultura, Recreación y Deporte, asigna en los alcaldes o alcaldesas locales la facultad para contratar, ordenar los gastos y pagos con cargo al presupuesto de los Fondos de Desarrollo Local, en  el tema cultural.

Este ejercicio ha contribuido a fortalecer las autonomías de las alcaldías locales y las acciones de articulación entre el nivel central y las localidades.

En este sentido, abrir espacios para que las alcaldías locales tomen decisiones y aporten en la definición de líneas estratégicas para mejorar condiciones de vida para los habitantes de la ciudad siempre serán bienvenidas y en este sentido, el sector central siempre estará dispuesto a acompañar desde el conocimiento técnico la gestión de las administraciones locales.

-Hablemos del número de organizaciones, su impacto y el aporte a la economía…

Después de revisar la base de datos  sobre organizaciones culturales, existen 607 registradas. La información sobre ellas  está repartida  en tres bloques fundamentales.  Sus datos de Identificación: nombre, tiempo de constitución, si está legalmente constituida y datos básicos del contacto. La caracterización de la actividad de la organización, como en qué áreas del campo artístico, cultural y del patrimonio dedica su labor y si ésta labor tiene un enfoque poblacional  específico  en el desarrollo de sus actividades, además de información básica con respecto  a la administración y los proyectos realizados. Y tres, las redes de organización y modo de financiación. Es de aclarar que  no todas las organizaciones registradas tienen completa la información de los tres bloques. La sección más completa es  la primera.

No  se encuentra información con respaldo institucional sobre el impacto y el aporte a la economía, es importante revisar las fuentes de información que institucionalmente la manejan. El observatorio de cultura sobre impacto y DANE en el ítem de aporte a la economía.

(CONTINUARÁ LA PRÓXIMA SEMANA)