Edición 375

“El libro es tan perfecto como el huevo, sólo que piensa”, Piñón

PDFImprimirCorreo electrónico

“El libro es tan perfecto como el huevo, sólo que piensa”, PiñónEn diálogo exclusivo con Buque de Papel, la escritora brasileña e invitada más importante a la Feria del Libro de Bogotá, Nélida Piñón, destacó el papel de las universidades en la vida académica colombiana.

Para la escritora, la difícil actualidad del mundo, es retratada por el periodismo. No obstante, la literatura es atemporal, y bien puede ocuparse de un tema del siglo XIX, que podría tener tremenda actualidad, claro, luego del trabajo intenso que requiere. Y para ello, los trabajos investigativos, docentes, científicos y humanos de las universidades son los que pueden permitir generar los cambios esperados. "Los universitarios son mi gente", dijo.

Pero ratificó que el gran problema de los jóvenes y de las mismas sociedades contemporáneas es la falta de educación, y una con calidad. Reconoció que pueden existir muchísimas universidades y colegios en América Latina, pero la calidad brilla por su ausencia.

-¿Cómo está el hoy de las relaciones literarias entre Brasil y América Latina?

Creo que todos nos estamos acercando. No me parece que haya una situación ideal entre nosotros, al menos en literatura. Por ejemplo, Brasil nunca hizo parte del "boom" para darle un ejemplo. Siempre que mis queridos amigos hispanoamericanos hablaban de América Latina se olvidaban de incluir a Brasil, y por ende estábamos aislados, por razones como la lengua, o incluso la formación intelectual y sentimental. El bolero nos llegaba en formas distintas a nosotros. Pero hoy, Brasil está ganando más espacio. Nos conocen más, y a los escritores, por un detalle fundamental: los brasileños no tuvieron la tradición del exilio voluntario de los demás escritores latinoamericanos, como irse a Europa o a Estados Unidos. Y cuando llegaban a Madrid, Paris, o cualquiera otra ciudad, encontraban el cobijo de sus precursores. Pero nosotros no dimos ese salto porque Portugal no ofrecía lo mismo que el resto de Europa y nos quedamos en la costa. Somos costeños eternos. Uno no abandonaba a Brasil, al que llamaban "el país del futuro", porque ¿quién deja de lado al futuro? Nadie. Pero todo cambió y para bien.

“El libro es tan perfecto como el huevo, sólo que piensa”, Piñón-¿Cómo se está describiendo el hoy de Brasil, y del continente a través de la literatura?

La literatura no debe ser siempre actual. Es atemporal. Uno puede elegir un tema del siglo XIX y puede ser mucho más contemporáneo que un tema de hoy. En cambio el periodismo sí debe ser actual. La literatura no, puede ser milenaria, arcaica, y buscar ser moderna. Es muy distinta, además la decantación de la literatura frente a la del periodismo. En literatura tienes que trabajar y metabolizar todo. No es un texto plano. La literatura trae en su corazón, en su centro, todas las instancias humanas, no sirve apenas a un tema, sirve a toda la humanidad.

-¿Qué hacer para leer más hoy?

Las estadísticas de lecturabilidad no reflejan cuánto lee la gente de verdad pero sí confirman el gran drama que soportamos: la carencia de educación. Nuestras instituciones educativas y fundamentalmente las escuelas públicas, que antes tuvieron valores y virtudes, hoy son números fríos. Los profesores ganan muy poco, las aulas están en malas condiciones y son insuficientes. Hay métodos de enseñanza que piensan que llevan a la emancipación de los chicos, pero en realidad se quedan únicamente en la tecnificación a ultranza y dejaron de lado los valores. Y con este vacío en educación, ¿cómo van a leer un libro? El libro no es para leerlo, es para entenderlo. Cuando alumnos y profesores lo entienden, se fortalece su vida y su ciudadanía. Además, me inventé una frase que resume todo: "el libro es tan perfecto como el huevo, sólo que piensa".

Nélida en cifras

“El libro es tan perfecto como el huevo, sólo que piensa”, PiñónNació en Río de Janeiro el 3 de mayo de 1937. Es miembro de la Academia Brasileña de Letras.

Estudió y se graduó en periodismo en la Pontifícia Universidade Católica do Rio de Janeiro y fue la primera mujer que llegó a ser presidenta de la Academia Brasileña de Letras en 1996.

En 1995 obtuvo el Premio Juan Rulfo y en 2003 recibió el XVII Premio Internacional Menéndez Pelayo. En 2005, ganó el Premio Jabuti y el Príncipe de Asturias. Fue editora y miembro del consejo editorial de varias revistas en Brasil y el exterior. También ocupó cargos en el consejo consultivo de diversas entidades culturales en su ciudad natal.

Su libro "A república dos Sonhos" trata de la emigración concreta que realizaron sus abuelos desde Galicia hasta Brasil, y todas las penurias que sufren.

En abril del 2007, recibió un doctorado Honoris Causa por parte de la Universidad Nacional Autónoma de México, máximo reconocimiento que otorga dicha casa de estudios. En junio del mismo año fue elegida miembro correspondiente de la Academia Mexicana de la Lengua.

Se lanzó a la literatura con la novela "Guía-mapa de Gabriel Arcanjo", publicado en 1961, que contiene como temas el pecado, el perdón y la relación de los mortales con Dios. Su obra anteriormente mencionada, ya fue traducida en Alemania, Italia, España, Rusia, Estados Unidos, Cuba y Nicaragua.

*Fotografías de Andrés Felipe Castaño, Unimedios. Con información de Agencia de Noticias de UN.