Edición 363

El ojo de Sacha habla

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El ojo de Sacha hablaEs una verdad incontrastable que la fotografía es un instrumento del reflejo de una sociedad, su registro, su denuncia, su voz -si se puede usar este barbarismo- en celulosa, y ahora en micro y nanochip.

Por eso quisimos comenzar el año con una muestra de la calle a través del lente de nuestro colaborador, el fotógrafo Sacha Tafur.

Aquí algunas palabras y por supuesto las imágenes de una de sus exposiciones en Cali, llamada “Diálogos Urbanos”:

El presente trabajo “DIÁLOGOS URBANOS” (El lenguaje de los graffiti) utiliza la fotografía como prueba y al fotógrafo como testigo de los diálogos urbanos.

La Fotografía como acto y como objeto, como acto por ser el hecho que representa la acción o actividad de fotografiar y como objeto, al ser revelada, tratada o impresa, pudiéndose manipular, ver y tocar físicamente o a través de los medios electrónicos y las nuevas tecnologías digitales.

El uso del soporte fotográfico para este trabajo está sustentado en su calidad de copia de la realidad, manteniendo la imagen en su contexto sin manipulación alguna.

El ojo de Sacha hablaEl plantear como título los “DIÁLOGOS URBANOS” es debido a la idea de reconocer, que dentro de las ciudades existen muchos diálogos sociales, los cuales pasan desapercibidos y sólo algunas personas pueden mantenerlos o reconocerlos, ya que a pesar de ser públicos, son diálogos marginales que incumben a grupos específicos y no dejan de ser indiferentes para los demás.

Para este trabajo, el Diálogo es una modalidad del discurso oral y escrito que se da en la comunicación entre un emisor y un receptor que interactúan. Por eso, si uno se fija bien al caminar por las calles, poniendo atención a lo que ve y escucha, se dará cuenta que la ciudad habla.

No sólo lo hacen verbalmente sus habitantes, sino que también, a través de los muros, las paredes, los espacios y el mobiliario urbano, se nos dicen, sugieren y gritan cosas.

Nosotros si queremos podemos comunicarnos con los otros o con la ciudad o simplemente escucharla. Solo podremos entenderla o dialogar con ella, estando atentos a los acontecimientos que suceden a nuestro alrededor, fijándonos en el propio devenir de los sitios y lugares, en las necesidades y problemas sociales. Atendiendo y reconociendo a las personas que los habitan o transitan. Buscando los signos y símbolos que conforman este lenguaje urbano.

El ojo de Sacha hablaAl tratar el tema del hombre en la ciudad nos encontramos con una dualidad, pues por un lado la urbe ofrece una realidad material y por otro, muestra otra cara simbólica. Realidades complejas si tenemos en cuenta la diversidad y nuestra propia formación bio-sico-social como seres racionales que convivimos bajo los parámetros de una comunidad.

En este punto se podría decir que desde lo contemporáneo y lo cosmopolita, se nos reconoce a todos los seres urbanos como habitantes que viven a diario de manera activa intercambios de sistemas simbólicos, porque vivimos directamente la dualidad mencionada, entre la realidad material y la simbólica, pero convivimos en un tiempo y un espacio compartido, con otros habitantes de la ciudad que tienen sus propias ideas de la realidad que ellos viven, pudiendo identificarnos o no, con las mismas.